RESEÑAS DISCOGRÁFICAS

 

Nacho Goberna

Un bosque de té verde


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Closer / PopStock!

Ya en los tiempos de Agrimensor K y La Dama Se Esconde, Nacho Goberna se lo tomaba con calma. Con tilas o con té verde, pero con calma, porque las cosas que tenía que decirlas, le gustaba decirlas bien y con elegancia. Desde que funciona en solitario el ritmo se ha ralentizado aún más. De hecho este "Un Bosque De Té Verde" (Closer / PopStock!) de exquisita presentación con un libreto muy verde de 24 páginas y hasta con un sobre de té verde real para consumir, es su segundo trabajo tras el debut de hace 8 años, "Transparente". Estas nuevas y emotivas canciones parten del libro recién publicado "La Tierra De Los Sueños" (www.edicionesoblicuas.com) que incluye todas las letras de Nacho y un cuaderno de bitácora de los temas de este disco hecho con tanto amor. Y es que Nacho es un auténtico poeta. Él canta, compone, toca guitarras y se encarga de las programaciones con ayudas puntuales. De todas formas el sonido obtenido es muy orgánico desde el arranque emotivo y misterioso con "Un cuento". Suena piano y voz que luego van cogiendo un pegadizo y cadencioso ritmo. En "Los primeros días", otra de sus enigmáticas y melancólicas historias brillan los arreglos de cuerda y en "Jardín interior" las guitarras. En "Alamedas" está la guitarra rítmica acústica de David Alvarado pero destaca nuevamente ese piano que oscila entre Wim Mertens y Erik Satie. La cumbre para mí es "Por Sentir" con su tristeza preciosista y aire a Joy Division. El otro tema que me mata es el final "Mañana", lleno de romanticismo y con unas cuerdas que parecen reales. Las guitarras de "Son las tres de este día" remiten a Luna y Galaxie 500 y "Memoria de unos ojos grises" es un precioso instrumental clásico moderno de más de 7 minutos. Si te gustó lo que hizo en La Dama Se Esconde te lo recomiento de todas todas, pero si no, también es un precioso e introspectivo disco lleno de magia, romanticismo y poesía. Características no muy habituales en estos duros días. ¡Un té verde a tu salud, Nacho!

Autor: Txema Mañeru

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