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13-10-2014

Ty Segall, manipulador nato


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¡El muchacho de la larga melena rubia de San Francisco es auténtico crack! Con tan sólo 25 años cuenta ya con más de 25 discos en su haber y al ritmo al que va. Lo suyo es el garage-rock sesentero, preñado en ocasiones de psicodelia y en otros momentos acercándose al hard-rock e incluso al más sucio punk. Acaba de ser este año, una vez más, uno de los triunfadores del Primavera Sound. Se le ha comparado con motivos a otro colgado como Jay Reatard, así como a monstruos más populares como Jack White o The Black Keys. Vamos que está en el buen camino.

Sus discos son muy variados y los ha grabado de todas las maneras posibles. “Sleeper” era un disco más relajado y personal. Tras su fichaje por el prestigioso sello Drag City, y también debido a sus excitantes actuaciones al frente de la Ty Segall Band, su cotización ha subido como la espuma. “Twins” ya fue un disco celebradísimo y con este “Manipulator” (Drag City / Popstock!) está recibiendo las mejores críticas de su carrera. Muy merecidas por cierto. ¡Así, por ejemplo, acaba de ser merecido disco del mes en Ruta 66! Ahora lo estará presentando por nuestros escenarios y el 27 de octubre repetirá en el Gazteszena de Donosti (junto a JC Satan). Su excitante banda la componen Emily Rose Epstein a la batería, Mikal Cronin al bajo, en muchas ocasiones lleno de fuzz y Charlie Moothart replicándole con las 6 cuerdas.

En “Manipulator” tenemos 17 nuevos temas y casi una hora más de gran y variada música cada vez más asequible, pero para bien. Así empieza con el tema titular y una estupenda melodía con órgano ácido y guitarras poderosas. Las guitarras chirrían como en sus comienzos en “Tall man, skinny lady” con un ritmo machacón, pero sin epatar. Me flipa cuando pone la voz de falseto como en “The Singer” en la que suena pausado pero con garra al estilo del Beck de “Odelay”, pero con buenos y crudos punteos. Suena sulfuroso y guitarrero en “It’s over” con la urgencia punk de que todo se termina. Más aromas punk tenemos en “The connection man” que seguro será una fija en los conciertos. Las guitarras llenas de reverb viajan aquí de la VElvet Underground a los primeros The Jesus And Mary Chain. Guarda cada vez más espacio para las buenas melodías, incluso cercanas al pop como sucede en “The hand” con sus estupendas guitarras acústicas y su arrebatador estribillo. Parecerá una burrada pero me recuerda algo a los Cream más psicodélicos y melódicos. Casi para el final se guarda otro de mis temas favoritos. Es “The feels” que lo tiene todo. Violencia a base de guitarras garage saturadas y llenas de distorsión, pero una acústica melodía vocal preñada de psicodelia. ¡Tenemos figura ya consagrada y conciertos obligatorios a la vista! 

Autor: Txema Mañeru

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