RESEÑAS DISCOGRÁFICAS

 

Vlack

The Way Of The Cross


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Ripper Records

¡Seguro que todavía habrá mucha gente que eche de menos el crudo sonido hardcore y high-energy punk de los catalanes Rippers! Ya no regresarán pues David Teichenné tomó la decisión personal más dura al abandonar voluntariamente este mundo hace ya más de 4 años. Su hermano Marc decidió seguir adelante con la vida… y también con la música. Nos felicitamos por ambas cosas.

Su proyecto musical principal en la actualidad se llama Vlack y lo conocimos ya hace 3 años con un destacado “There Is No Death” (B-Core) que fue de lo mejor en punk de aquel año. Marc cantó y tocó todos los instrumentos como si fuera la última vez. Sólo necesitó la ayuda en la batería de Narcís Prat (Moksha). Ahora también se han encargado ambos en exclusiva de este nuevo “The Way Of The Cross” (Ripper Records) que merece la pena escucharse con mucha atención. Lo puedes conseguir en www.vlack.nety también tendrás la información de todos los conciertos de presentación. Lo puedes escuchar también en vlack.bandcamp.com. Por cierto que en directo lo andan presentando en poderoso formato de cuarteto sumándose Rubén Martínez con la guitarra y Jonathan Vidal con el bajo.

Y sería muy guapo que llegara pronto por estos lares. Decimos que Vlack es el principal proyecto de Marc porque también sigue creando buena y original música bajo el nombre de Tesseire. Un proyecto mucho más minoritario en el que Marc canta en occitano y se muestra más radical aún que lo que suele hacerlo con Vlack o Rippers. ¡Qué ya es decir! Su único LP hasta la fecha es una tortura deliciosa. Lo grabó todavía junto a su hermano y salió hace ya un lustro. Igual de contundente que con Rippers o con Vlack, pero más oscuro aún. Cada vez que lo escucho me vienen a la mente los mejores Experience o el posterior Michel Cloup Duo. Luego también tiene otros momentos lentos y oscuros que pueden cautivar a los seguidores de los más punks Joy Division y de los Killing Joke de sus comienzos. Tienes que escucharlo para saber de lo qué fueron capaces. Más difícil será que te hagas con el reciente single en 7”, pues sólo hizo 54 copias y desaparecieron como por arte de magia.   

En el anterior disco de Vlack recuerdo que cité referencias en algunos de sus temas a bandas como The Lords Of The New Church, Killing Joke, los Nirvana de “Bleach” o los mejores Ministry. Pero también traía momentos detallistas como el single ‘Into The Wind’ con un toque casi a lo Ennio Morricone.

En “The Way Of The Cross” Marc sigue en sus trece dirigiéndose en contra del viento y también en sentido contrario al camino de la cruz. Todavía suena más punk y más cercano al rebelde espíritu de Detroit de fines de los 60. No sé si habrá visto el regreso del indomable Wayne Kramer al frente de los MC-50 (ahora) pero en algunos momentos musicales y en las letras nos viene a la mente su “Kick Out The Jams”. En el disco anterior sobrevolaba la sombra de su hermano David. Ahora ha subido aún más el nivel de agresividad aunque tenemos algunos momentos algo más “relajados” como sucede en una preciosa ‘Sore’. Pero en general Marc sigue gritando al mundo y gritándose a sí mismo. Ya lo demostró con el agresivo tema de adelanto al disco. Un “To Drift” que es puro vitriolo con espectaculares guitarras y un conjunto realmente abrumador. Antes ya comienza en modo tormenta con la velocidad, la rabia y el descoyunte generalizado de ‘The Storm’ que pone en marcha una tormenta que no finalizará hasta que concluyas el trabajo que hay que escuchar del tirón. ‘Flaming Stars’ es acorazado y aplastante hardcore. Otros momentos también queman como ‘Burn’, pero en esta ocasión tiene también una buena melodía vocal que puede llegar a los seguidores de los Bad Religion más exitosos en discos como “Generator” o “Recipe For Hate”, pero en un tono mucho más grave y oscuro. Cierra la cara A un ‘Under God’ con toda la rabia del mundo y con sus cuerdas vocales a punto de estallar.

No menos contundente es el arranque de la cara B con un ‘Guillaume’ que arrasa con todo y que tiene la letra más extensa, y una de las mejores, del disco. Letras curradas y muy duras, algunas de ellas, que vienen impresas en el libreto del disco. La imagen y el título del nuevo disco giran en torno a la cruz cristiana. Por eso el único instrumental del trabajo lleva el título de ‘A Cross’ y no se trata, en absoluto, de ningún relleno. Es el tema que precede el apocalíptico y furioso final con ‘End Drama’. Sí, estamos ante un disco muy dramático, pero también ante una obra con mayúsculas que merecería una mucha mayor repercusión de la que tendrá. ¡Enhorabuena Marc, tu hermano David volvería a sentirse muy orgulloso!

Autor: Txema Mañeru

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