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29-04-2013

The Postal Service, diez años de Give Up


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Corría el año 2002 cuando Jimmy Tamborello (Dntel, Figurine) y Ben Gibbard (DeathCabForCutie), uno en el rol de productor y otro en el de compositor, decidieron intercambiarse algunas pistas de audio a través del correo electrónico (de ahí el nombre del grupo). Quién iba a pensar que al cabo de diez años, lo que en un principio comenzó como un simple experimento entre dos músicos de marcada personalidad pop, acabaría convirtiéndose en un disco capaz de facturar la nada despreciable cifra de 650.000 copias.

Ya que últimamente la industria discográfica no está para muchas fiestas, Sub Pop ha decidido darse una alegría y reeditar el disco en una lujosa edición: disco original remasterizado al que hay que añadir un segundo ejemplar con dos temas nuevos, caras Bremixes de reputados DJ’s como Matthew Dear o John Tejada y versiones a cargo de compañeros de sello como The Shins o Iron&Wine. La edición en vinilo hará salivar a los coleccionistas más exigentes con tres rodajas coloreadas en una carpeta de triple díptico. Casi nada. Por su parte, The Postal Service no han querido ser menos y han decidido salir de gira este verano para terminar de estrangular, apalear y despedazar a la gallina de los huevos de oro. Y digo esto último porque los dos responsables del grupo han jurado y perjurado que no volverán a componer una canción juntos bajo ese nombre. Quién sabe si dentro de unos años (pongamos 15) cambiarán de opinión. Peores cosas se han visto.

Centrándonos en lo puramente musical, estamos ante un disco que fue la punta de lanza de lo que se denominó indie-trónica, estilo propio de la primera década del nuevo mileniocuyas principales características fueron dotar a composiciones pop de un ligero toque electrónico y bailable. Como podrán comprobar, el que acuñó el término no se rompió demasiado la cabeza. Por citar a algunos ilustres compañeros de generación podríamos mencionar a Lali Puna, Ladytron, Stereolab, los sensacionales Broadcast o los muy recomendables Electric President.

Pese al inapreciable barniz de la remasterización, Give Up puede presumirque,ya sea por su sonido o por sus canciones, siguetan lozano y fresco como hace 10 años. Y es que si hay algoque puedaresistir el paso del tiempo son las buenas canciones y en Give Up, hay un buen puñado de ellas. Abre el discoThe District Sleeps Alone Tonight que comienza lenta y perezosa como una mañana de domingo para terminar con más marcha que un sábado noche. Le sigue Such Great Heights, una de sus canciones más conocidas, y que como demuestra la versión de Iron&Wine incluida en el disco extra lograría emocionar a cualquiera incluso interpretándose con dos cacerolas. En Sleep In, NothingBetter y sobre todo Recycled Airse pone de manifiesto el gusto por las texturas ambientales de Jimmy Tamborello. La segunda cara del disco la abre Clark Gable, capaz de sacarte una sonris a un lunes a las ocho y media de la mañana y que sirve de catapulta para desatar la euforia ante el contagioso optimismo de We Will Be come Silhouettes, otro de sus temas más conocidos y que hará las delicias de los amantes de Human LeagueThe Place Is a Prision es otro ejercicio introspectivo cargado detexturas que calma el exceso de euforia. Las dos últimas canciones muestran el lado más divertido y bailable del grupo, primero Brand New Colony con sus soniquetes de videojuegos acompañando a la melodía y, sobre todo, Natural Anthem, un tornado que va acercándose poco a pocopara terminar desatando una tormenta perfecta de samplers, loops invertidos y beats quebrados.

Las dos nuevas canciones incluidas en el disco extra, TurnAround y A Tattered Line Of Stringno tienen nada que envidiar al resto de composiciones. En cuanto a los remixes, ninguno de ellos supera o alcanza el nivel de la versión original, síntomaevidente de que estamos ante un disco que por sus canciones se ha convertido en una referencia generacional y en un clásico contemporáneo.

Autor: Pablo Borrero @borrerofraile

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