Entrevistas

 

24-09-2012

Stay, buscando la cuarta dimensión


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A la chita callando los barceloneses Stay han creado un repertorio bastante recomendable, una discografía nada superflua que merece ser escuchada tranquilamente. Su nuevo trabajo discográfico, The Fourth Dimension, es el último eslabón. Diez canciones que apuestan por la psicodelia, el sonido de los sesenta y el indie pop británico de los noventa. El jueves 27 de septiembre estarán en Madrid presentado este nuevo trabajo. 

El término cuarta dimensión aparece en diversos contextos dentro de la física, las matemáticas y la ciencia ficción. En cada contexto el significado es diferente. ¿Qué significado le aplicáis vosotros?

A nosotros nos atrae mucho el tema de la cuarta dimensión en referencia al tiempo, y a la imposibilidad material de viajar a través de él. En algún momento todos hemos soñado poder vivir una o varias épocas concretas del pasado. En cierto modo, la psicodelia en la música tiene el poder de transportarte a otros tiempos y lugares cuando realmente te apasiona lo que escuchas. Hay una película que trata el tema de un modo sobresaliente y muy personal, Donnie Darko, altamente recomendable, por cierto.

También es un guiño a los Byrds y su “5th Dimension”.

De hecho es la intención original. Se trata de un homenaje a uno de los discos más psicodélicos de los Byrds. Por otro lado también es un juego de palabras respecto a que es nuestro cuarto disco y que nuestra formación es la de cuarteto. Es un guiño múltiple.

Escuchado el álbum completo repetidas veces veo que es un repaso a la historia de la psicodelia. Se me vienen nombres como Beatles, Kula Shakers, Shins, Oasis…

La lista podría ser interminable. Nos apasionan muchos grupos y disponemos de unas amplias referencias a la hora de componer aunque es cierto que el peso de los clásicos de los sesenta se nota más que ningún otro. Cuando componemos no nos fijamos en ningún grupo en concreto, simplemente, Jordi tiene la capacidad de crear melodías propias que luego trabajamos todos juntos. Es en los arreglos y la producción donde entra el nivel consciente, y ahí aparecen nuestros referentes. Nuestra intención en este disco era sonar lo más orgánico, real y auténtico posible, porque creemos que hoy en día es muy importante mantener intacta nuestra personalidad y coherencia como músicos.

Además se hace ameno, corto y deja con ganas de mucho más, requisito indispensable para un disco de pop.

Creo que diez canciones forman el disco perfecto, donde todas las canciones mantienen una inspiración creativa muy alta y cualquiera de ellas podría ser la primera del disco. Nos ha costado mucho realizar el tracklist, la verdad. Llegamos a tener cinco diferentes y todos nos gustaban.

El disco se grabó en Liverpool y parece ser que bajo la supervisión de un técnico que estudió con John Lennon y trabajó con los Beatles en “Abbey Road”.

Correcto, se grabó con Fran Aschroft, quien utiliza unos métodos que aprendió en Abbey Road y nos dio una visión diferente de nuestra música, incidiendo mucho en el feeling de tocar los cuatro juntos en directo. Nos ayudó también en las estructuras de varias canciones, pero por encima de todo, fue la confianza que depositó en nosotros desde el principio la que nos decidió a grabar con él. Valora mucho nuestra música y eso es algo primordial mentalmente hablando para un músico cuando entra a grabar al estudio.

Además renegáis de todo lo digital y apostáis por lo analógico. Una vuelta al pasado en toda regla.

No es que reneguemos de lo digital, simplemente no nos gusta tanto el sonido uniforme perfecto de las grabaciones de hoy en día. Queríamos sonar más orgánicos, con más calidez y si era necesario, que lo fue, con imperfecciones. Sin obsesionarse corrigiendo pequeños defectos.

Sitar, guitarras de 12 cuerdas, farfisa, bongos… No habéis escatimado en instrumentación.

Hemos intentado simplificar al máximo en este disco. La filosofía era “less is more”. Aún así, somos un grupo con varios recursos, tanto en directo como en grabación. El Farfisa, las 12 cuerdas, sitar o percusión siempre nos ha dado mucho juego y hemos intentado sacarles todo el jugo posible.

Veo que dedicáis la canción “Everything” a Gram Parsons y Townes Van Zandt.

Son dos grandes clásicos, sobre todo el primero, que nos encantan. Creemos que “Everything” tiene el espíritu de esos grandes monstruos del género “americana” y de algún modo u otro es un tributo a ellos.

 

Autor: Rafa García-Moreno

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