Entrevistas
27-09-2026
Crocodiles, recuerdos desde el infierno
Crocodiles, es decir Brandon Welchez y Charles Rowell, publican nuevo trabajo discográfico, Greetings from Hell, una decena de canciones amasadas a ritmo de new wave, power pop y punk rock. Media hora de gran calidad y que acerca a la banda a uno de los mejores momentos de su carrera musical. En breve estarán por nuestro país, no debes perdértelos.
Brandon Welchez y Charles Rowell os conocisteis hace dos décadas en San Diego. Veinte años después seguís juntos, ¿cómo valoráis la evolución artística, personal y musical a lo largo de estos años?
¡Nos conocimos hace casi 30 años! Para cuando empezamos con Crocodiles, ya llevábamos casi diez años tocando música juntos. Creo que, como nos conocimos siendo tan jóvenes, aún en plena adolescencia, nos hemos desarrollado musicalmente codo con codo. Por supuesto, no tenemos exactamente el mismo cerebro. Se pueden notar las diferencias entre nuestros proyectos en solitario (Crush Of Souls y Psychic Pigs), pero creo que aportamos esas diferencias artísticas a Crocodiles para crear, con suerte, un sonido libre y diverso. Todavía nos resulta muy fácil hacer música juntos y nos sigue encantando cómo compone el otro.
Si no me equivoco os conocisteis en una concentración antifascista. A pesar de los años, seguís concienciados política y socialmente como se ha podido comprobar en los últimos conciertos realizados por España, apoyando a la causa palestina.
Creo que toda la vida es política. Cómo decidimos gastar nuestro dinero, cómo tratamos a la gente en la calle; todo eso es político. La mayoría de los debates políticos "controvertidos" son bastante fáciles de entender si lees lo suficiente, hablas con otros y navegas la propaganda gubernamental y corporativa. Casi siempre se reducen a cuestiones morales simples de "correcto versus incorrecto" que no son difíciles de responder. Crocodiles siempre estará del lado de los marginados y los oprimidos.

Vuestros nuevo disco Greetings from Hell, tiene un título un poco apocalíptico pero a la vez muy punk y sarcástico. ¿Es una postal de cómo veis el mundo actual o describe más bien un estado personal de la banda?
Esperemos que el título del álbum funcione a varios niveles. Definitivamente hay referencias a la política y al estado del mundo en las letras, pero diría que la mayoría de las palabras se relacionan con nuestras vidas personales. Y mi vida personal fue bastante caótica durante la creación del disco.
Brandon ha mencionado en alguna ocasión que estas diez canciones nacen de la vida, el amor y el arrepentimiento, funcionando como una "catarsis personal". ¿Qué factores han motivado esa “catarsis”?
Acababa de salir de una relación con una persona muy tóxica. En la mayoría de los aspectos fue una salida feliz para mí, porque significaba ser finalmente libre de esa persona, pero también fue abrupta. En las semanas previas a la grabación, me encontré sin hogar y dependiente de la ayuda de amigos. Así que, mientras celebraba mi liberación, también estaba reconstruyendo los elementos más básicos de mi vida, como "¿dónde vamos a vivir mi gato y yo?". Sin embargo, la vida pasa tan rápido que incluso esta época ya se siente como historia antigua.
Grabasteis el álbum en poco más de una semana en los estudios Fuzzbrain de Londres con el productor y músico Jonah Falco. ¿Fue intencionada la inmediatez, salió así o no había presupuesto para más días de grabación?
Fue intencional. Las sesiones llevaban meses reservadas. Simplemente fuimos con la cantidad de días que sugirió Jonah. Él trabaja muy rápido. Este era mi tercer disco con él y sabía que podía hacer el trabajo en siete días. Él y yo habíamos hecho mi disco de Psychic Pigs en 4 días el año anterior, así que tenía total confianza al entrar en este álbum.
Jonah Falco no solo produce, sino que también se encargó de la batería y las voces de apoyo.
¡Sí, e incluso tocó algunos teclados! Es un placer trabajar con él y sin duda una de las personas con más talento que conozco.
A lo largo de los años os han etiquetado como noise-pop, psych-punk o art-gaze pero en los dos últimos disco apostáis abiertamente por el power-pop, new wave y punkrock.
Ya tenemos una larga carrera y resulta aburrido quedarse en el mismo sitio durante demasiado tiempo. Cuando empezamos este grupo, y en realidad toda nuestra vida musical juntos, buscamos la libertad artística total. Esto significa no imponernos restricciones de género. Cuando empezamos, no pretendíamos formar parte de ninguna escena en particular y nos hemos mantenido fieles a esa ética, por lo cual tenemos un catálogo tan variado. Considero que los géneros son una especie de prisión y no quiero ser un prisionero.
Sois muy activos en directo, visitáis Europa asiduamente, además vuestros disco también se publican en el continente. ¿Qué impresión tenéis del continente europeo viniendo de EE.UU.?
Europa siempre ha sido amable con nosotros. Charlie vive en París, lo cual influye en que hagamos tantas giras por Europa. Estados Unidos es un infierno ahora mismo: un estado policial en ciernes, ultraviolento y con una administración fascista. Sé que Europa tiene sus problemas, pero para mí se siente genial dejar los EE. UU. y estar allí.
Autor: Rafa García-Moreno





