Conciertos
25-09-2026
Rüdiger. Kafe Antzokia, Bilbao
Ya podíamos prever que tras la escucha del delicioso y muy original cuarto disco de Rüdiger, “Love Is A Muscle” (Usopop Diskak / Disques du Paradis), presenciariamos un concierto muy especial. Y así fue. Además, es un deleite poder contemplar una banda consolidada de Euskadi con un sonido tan poco habitual a lo que estamos acostumbrados a oír por estos lares. Una banda perfectamente engrasada pues tocan juntos en muchos otros proyectos o lo han hecho con anterioridad. Especial mención, por lo escuchado en el estupendo disco, para un Joseba Irazoki (Nacho Vegas, Lagunak, Bas(H)oan,…) que deja su particular sello en cualquier propuesta a la que se suma. Lo que sucede es que no pudo estar en esta ocasión por un estado febril el que se repondrá pronto. La verdad es que Rubén Caballero ejerció con grandes resultados como obligado, pero eficiente repuesto.
La actuación estuvo muy centrada en el nuevo y recién estrenado trabajo y de hecho comenzó como dicho disco. Con ‘I Love You, Etc.’, y esos cuidados sonidos electrónicos con dos teclistas a la vez, ya que Antoine Phillipe (bajista) se encarga en directo de los sintetizadores. Aromas a MGMT o LCD Soundsystem bien combinados con su guitarra acústica y los destellos eléctricos de Rubén. Siguieron con el primer single del disco, un ‘Gigantic Storm’ en los que ya se apreciaron los ecos a los Fleetwood Mac del “Rumours” con una elegancia exquisita y con los buenos coros de su pianista Vincent Bestaven. Rubén ya comenzó a demostrar que no echaríamos de menos (demasiado) a Irazoki. El disco, como bien indica su título, está consagrado al amor y es buena la historia de la composición de ‘Here Stands Your Man’ que sonó genial y realmente desprendió amor, de nuevo con más destacados punteos. Recuperó un par de temas de anteriores trabajos y especialmente nos gustó una ‘Did You Ask’ trufada de espectaculares sonidos lentos de psych folk con piano y guitarras emocionantes. Entonces Félix nos habló del tema titular del disco y nos deleitó con ese ‘Love Is A Muscle’ (un músculo que hay que utilizar para que no se atrofie) que comenzó muy soft-pop, pero que luego fue añadiendo deliciosos aromas electrónicos, antes de concluir con esos extensos punteos de Rubén al estilo del mejor Neil Young, pero combinados con la psicodelia de Kurt Vile o The War On Drugs, otra de las referencias sonoras más recurrentes en el disco y en su estupenda actuación. Actuación que tuvo un sonido alucinante con gran volumen, pero pudiendo disfrutar de todos y cada uno de los instrumentos. ¡Una gozada de la que se encargó su habitual encargado y experto, Johannes Buff, sí, su hermano! Siguieron con la perfecta melodía y más exquisito soft-pop de ‘The Will’ y con su primer tema cantado en euskera. Un ‘Bi Egun’ que cierra su nuevo disco, con letra de su amiga, Anari, y que sonó mucho más rico en directo que en la versión más intimista y desnuda del disco. De hecho la actuación se enfrasco en momentos llenos con más electrónica, con dos y hasta tres teclistas a la vez, pero repleta de viajes psicodélicos y que hicieron bailar a los presentes casi flotando en una especie de rave repleta de trance emocional y cálidos aromas hasta chill-out. Eso siguió con otros viajes al pasado como ‘The Receiver’ o su ya clásico, ‘Dancing King’, en el que todos volvimos a bailar como envueltos en sueños con su rica música.
De ahí regresaron a la actualidad con su último single, y primer tema con divertidas frases en castellano, ‘Breve E Indoloro’, en el que Dani y algunos freakies más seguimos bailando a pesar de todos los pesares. Desprendieron magia combinando esos cálidos ritmos electrónicos con algunos toques brasileños en los que parecían una banda de puro chill-out. Seguimos perdidos en nuestra alucinación con una intensa ‘Lose The Baby’, de nuevo con electricidad rock y con Félix sumándose a la guitarra eléctrica. Eso fue justo antes de finalizar con su dedicatoria a Rafa Berrio, con quien andaba tocando Rüdiger cuando sucedió su triste fallecimiento y cuando comenzaba con los primeros temas de su consolidada trayectoria en solitario. Fue realmente mágico ese ‘Spot On’ y Rubén volvió a estar colosal. ¡Que no se enfadé el grandísimo Joseba porque la actuación fue tan colosal que casi no nos acordamos de él, ni de otras colaboraciones destacadas en “Love Is A Muscle” como Elena Setién (violín), Amorante (trompeta) o Miren Narbaiza (voz)! Bestaven estuvo bien con los coros, por cierto.
Vídeo del concierto de Rüdiger en la sala Antzokia de Bilbao.
Autor: Txema Mañeru





