Conciertos
06-05-2026
Edwyn Collins & Glass Cheques. Kafe Antzokia, Bilbao
A priori se esperaba una cita muy especial. Era, y acabo siéndolo, una velada con sentimientos encontrados. Todos sabíamos que se trataba de su última gira y conocemos la grave situación de salud con la que lleva conviviendo dos décadas y lo que le ha costado superarla, en cierta forma. De ahí este último “The Testimonial Tour. A Last Lap Around Spain”. En cierta forma nos ha venido a la mente lo que ha sucedido también con las últimas visitas de Lucinda Williams. También coincidió que Lucinda se encontró mejor en su más reciente vista tras el ictus que en la primera. Algo que también ha sucedido con un Edwyn, mucho mejor ayer que cuando acudió la pasada década a Bilbao.
Antes de él abrió la banda de su hijo, William, (al bajo y con correcta voz), antes de la hora anunciada, en un formato trío con gran protagonismo para la guitarra. Supo modular su voz con buenos momentos utilizando voz en falsete y contando con los buenos coros de su batería que luego fue el cantante y guitarrista de los Glass Cheques. Edwyn estuvo atento escuchando a la banda de su hijo sentado en una esquina casi oculta del escenario.
Estos entraron casi de seguido y en formato de cuarteto sonando bastante más duros que los muy citados Teenage Fanclub y bastante alejados de los también citados Mogwai. De hecho, hubo hasta algunos momentos en los que a mí me vinieron a la mente las voces y las guitarras de los mismísimos Replacements. El final fue brutal con un pausado tema lleno de garra que nos dejó con ganas de más y también con expectativas para seguir la trayectoria de esta banda.
Tras el acomodo del escenario para la actuación de Edwyn Collins, y su dificultosa llegada al frente, todo se olvidó cuando la música comenzó a sonar y la voz de Edwyn comenzó a ir ganando fuerza canción a canción. Arrancaron con su rica formación en sexteto con excelentes y curtidos músicos y hasta 5 de ellos aportando voces con los aires funk de ‘Falling & Laughing’, remontándose a los buenos tiempos de Orange Juice. Voces que lucieron en más temas clásicos de su banda como ‘Dying Day’ y que deslumbraron con el primer gran clásico, y uno de mis temas favoritos, como es la brutal ‘The Campaign For Real Rock’ con esos teclados y guitarras cercanos al Northern Soul. El teclista brilló también con su saxo en buenos temas más calmados como ‘Wheels of Love’. Invitó a su hijo a cantar con él la hermosa ‘In Your Eyes’. La pena en este, y algunos momentos más, los molestos acoples que se repitieron en algunos momentos y que enturbiaron de alguna manera, el magnífico ambiente de admiración y respeto hacia Edwyn. Regresó a los Orange Juice con la estupenda y muy melódica, pero más tarde también chispeante y new wave, ‘Intuition Told Me, Part One’ y poco después se creció y decidió ponerse de pie para cantar su máximo hit con la banda, la chispeante y funky ‘Rip It Up’ con dos teclados a la vez, porque el buen bajista y cantante, se pasó a tocar uno de ellos. Pegadiza también ‘Don’t Shilly Shally’ con momentos vocales destacados en los que se apreció como los escoceses inspiraron a bandas posteriores de la importancia de The Smiths. También se sigue apreciando en él su admiración por Bowie. El final no podía ser más que con su mayor éxito en solitario, la pegadiza y brillante ‘A Girl Like You’, con sus dos guitarristas brillando de nuevo y con esas 5 voces haciendo buenos coros y todo el público cantando junto a ellos.
Tras lo que le costó abandonar el escenario, y a pesar de la brevedad del concierto de 13 temas, parecía difícil que regresara. Afortunadamente nos equivocamos y volvieron con esa lenta preciosidad que es ‘Low Expectations’ con acústicas, pero que luego también añadió buenos punteos eléctricos. Buen dueto vocal con su destacado teclista, Sean Read, en la hogareña y entrañable ‘Home Again’. Edwyn quiso demostrar que se siente joven de espíritu y regresó a los tiempos de Orange Juice con la felicidad contagiosa de ‘Felicity’ y la nostalgia en la historia de ‘Blue Boy’ con sus afiladas guitarras de los mejores tiempos de la new wave británica. Un excelente colofón, aunque nos faltaran joyas como ‘Gorgeous George’, la melódica ‘Ghost Of A Chance’ y, especialmente, la desgarradora ‘Hope And Despair’. A pesar de estas ausencias fue una velada entrañable y que acabó con la gente henchida de satisfacción y entregada a la simpatía mostrada por Edwyn y su excelente banda. Tiene ya varios llenos asegurados en esta gira de despedida y todos los que acudan se verán reconfortados. ¡Ojalá siga mejorando su estado de salud y todavía le quede alguna visita más por aquí dentro de algunos años, aunque parezca difícil!
Vídeo del concierto de Edwyn Collins en Madrid
Fotografías: Maribel Mañeru
Autor: Txema Mañeru





