Con esta distribución, Huercasa Country Festival vuelve a proponer un recorrido que no entiende la música americana como una etiqueta cerrada, sino como un territorio en movimiento. Cracker representan esa zona donde el rock alternativo estadounidense supo mirar hacia la tradición country sin perder filo eléctrico. Brent Cobb encarna una escritura profundamente ligada al sur de Estados Unidos, entre country clásico, soul sureño y canciones de carretera. Emily Nenni recupera el espíritu del honky-tonk sin convertirlo en nostalgia, mientras que Alana Springsteen aporta una lectura generacional del country moderno, atravesada por melodías directas, sensibilidad pop y una mirada muy personal.
El regreso de Rob Leines será uno de los momentos más esperados del fin de semana. El músico de Virginia, figura de culto dentro del circuito outlaw country, dejó en 2025 uno de los conciertos más celebrados de la décima edición, con un directo áspero, eléctrico y lleno de canciones sobre carreteras, bares y personajes al margen. Su vuelta a Riaza refuerza esa línea del festival que siempre ha sabido reservar espacio para las voces más indomables del género, aquellas que se mueven entre el country tradicional, el rock sureño y una forma de contar historias sin demasiados filtros.
Entre las nuevas incorporaciones al cartel destaca también Johnny Mullenax, criado en Tulsa dentro de una familia musical y formado en un cruce de caminos que va del bluegrass al jazz, del rock al funk y de la tradición country al espíritu más libre de la jam band. Su propia definición, “funky country bluegrass good time”, resume una propuesta poco ortodoxa, festiva y abierta, en la que la guitarra ocupa un lugar central sin desplazar el sentido colectivo del directo. Junto a él, Teddy and the Rough Riders llevarán a Riaza una forma de entender el country como algo vivo, compartido y en constante evolución, con canciones que miran tanto al honky-tonk clásico como a la energía más libre del rock independiente de Nashville.
El Escenario Harvest volverá a funcionar como espacio para ampliar el relato musical del festival. The Ripples llegarán desde Mallorca con “One Hell Of A Ride”, un primer álbum que mira a la tradición americana de los 60 y 70 desde una lectura joven, mediterránea y construida desde la carretera. En apenas un año, el quinteto pasó de su primer concierto a grabar en Abbey Road Studios y girar por Inglaterra, consolidando un crecimiento poco habitual que se refleja en unas canciones marcadas por las guitarras, las armonías y una idea de banda entendida como proyecto colectivo. También desde esa conexión entre raíz americana y mirada propia llegará Suso Díaz & The Appaloosas. La banda gaditana ha ido consolidando una trayectoria que bebe del blues y la americana a base de carretera y directo, y que con “Embers” abre una etapa más eléctrica, cruda y narrativa. Producido en el estudio de Paco Loco en El Puerto de Santa María, el disco incorpora referencias a Bob Dylan y The Band sin caer en la nostalgia, reinterpretando esos códigos desde un lenguaje contemporáneo y muy ligado al pulso de la banda.
Montefurado aportarán al cartel una lectura más oscura y atmosférica del rock de raíces. Nacidos en Gijón y liderados por el guitarrista Marcos Montoto, el grupo publicó en 2025 “Heavy Heads”, un primer largo grabado en los estudios GuitarTown bajo la producción de Hendrik Rover. Sus canciones conectan con el folk y el country-rock de finales de los 60, pero también se expanden hacia territorios eléctricos cercanos a Crazy Horse o Television, construyendo un sonido donde la guitarra actúa como eje central y las canciones avanzan entre la introspección y la tensión. Castor Head, banda afincada en Madrid, completarán la programación del Escenario Harvest con una propuesta que transita entre la americana, el folk, el western más evocador y el pulso rítmico del bluegrass. Con dos EPs publicados en 2025 en colaboración con sellos como Folc Records y Sleazy Records, el grupo ha ido definiendo un lenguaje propio dentro de la música de raíces, apoyado en el trabajo colectivo, las canciones y una forma de tocar que prioriza el equilibrio entre sus integrantes.
La Plaza Mayor de Riaza volverá a ser uno de los puntos de encuentro más reconocibles del festival, con las sesiones abiertas de Country Line Dance y la actuación de Conjunto San Antonio, una de las formaciones que más tiempo lleva manteniendo vivo el sonido tex-mex en España. Con más de tres décadas de trayectoria, ocho discos publicados y una relación estrecha con la tradición tejana, la banda ha llevado su música por Europa y Estados Unidos, incluyendo numerosas visitas a Texas. Su presencia en Huercasa introduce ese pulso fronterizo de acordeón, ritmo y celebración colectiva que conecta de manera natural con la raíz americana del festival. |