Conciertos

 

25-06-2017

Black is Back. Conde Duque, Madrid


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El festival de música soul más importante de la escena madrileña nos trajo para su sexta edición, y esperemos que sean muchos más, un cartel de armas tomar, sino que se lo digan a Vintage Trouble o Ben L´Oncle Soul. Un festival que nos trae cada año lo mejor del soul y el R&B actual y de todos los tiempos, un género que ha sido rescatado gracias a festivales como este, con un ambiente estupendo, abierto a todos los públicos sin excepción, niños correteando y aprendiendo desde pequeños una buena lección sonora, una buena selección de cervezas La Virgen para refrescar bien el gaznate, foodtrucks para picotear entre concierto y concierto, puestos por si querías llevarte algún que otro souvenir y sin duda, uno de los mejores carteles de este Black is Back.

El domingo teníamos como cabeza de cartel al legendario William Bell, premiado recientemente con un Grammy por su último álbum “This Is Where I Live”. Pero vayamos por partes.

Tito Ramírez, ese personaje misterioso del antifaz fue el primero en abrir la jornada del domingo, que comenzó media hora más tarde de lo previsto a causa de la soporífera ola de calor, demasiado pronto para soportar tanto calor y demasiado pronto para subirse al escenario, así que nos deleito con sólo veinte minutos de actuación en una mezcla de géneros que iban desde el soul hasta el mambo. Un concierto breve pero intenso, una presentación que dejó con ganas de más y un buen jarro de agua fría para entonar la tarde más caliente del soul. Tras la media hora de descanso, entro como un terremoto la portuguesa Marta Ren y su banda The Groovelvets derrochando fuerza y energía, todos los que estaban sentados en escalones, apoyados en la piedra de hormigón tratando de recuperar un poco de aire debido al insaciable calor, se agolparon hacia el escenario y Marta Ren puso a todo el mundo a bailar, les indico unos pasos y la tarde fue tomando otro giro. Nos presentó su álbum de debut en solitarioStop, Look and Listen”. Una banda agradecidísima, entregada y que nos recordó que no estamos solos en la península y que deberíamos prestar más atención a una escena portuguesa que no se le hace todo el caso que se le debería hacer y que la música no es sólo cuestión de americanos e ingleses, y por supuesto que no, como veremos más adelante con el francés Ben L’Oncle Soul, pero a este precepto hay que reconocer que son los pioneros y este último sin ir más lejos, quedó prendado de Frank Sinatra. Lo que la escena musical debe de tener en cuenta, no es de dónde venga la música, sino la calidad de la música. Polémicas aparte, es la hora del señor William Bell.

Como se nota cuando un músico es un artista, cuando sólo su presencia acapara todas las miradas y su saber estar es un don que atrapa toda la atención. Ese es William Bell. Subió  al escenario vestido completamente de negro, a excepción de un pañuelo rojo que sobresalía del bolsillo de su chaqueta. Su indumentaria, los detalles, eran una muestra de lo que significa el soulpara el señor Bell y tal vez ese detalle rojo representaba el alma de la música negra, el color de las emociones y los sentimientos más ásperos y profundos. Versionó la mítica canción de Ben E. King “Stand By Me” y nos derritió literalmente con “You Don’t Miss Your Water”,“Everybody Loves a Winner” y “Born Under A Bad Sign”. Un concierto espeluznantemente bello, una gozada disfrutar de un músico de la talla de William Bell y tener esa sensación de que estás viendo a un grande… ¡Benditos 77 años!

Ya entrada la noche, un maravilloso viento se empezó a levantar y nos sirvió de empujón final para el último concierto de esta edición del Black is Back, el francés Ben L’Oncle Soul. Un auténtico soulman para sus 33 años, sus pasos de baile y su ritmo moviéndose sobre el escenario indicaban esa genialidad propia del músico que realmente siente lo que está haciendo. Acompañado de una increíble banda que añadió  elementos poco comunes al género como scratchings o beatbox, haciendo una puesta en escena brutal y un DJ que no dejó de sonreír, de animar y de bailar ni un sólo segundo. No podía terminar mejor la noche, una banda que mezclo géneros como el funky, el reggae y Sinatra envueltos por la capa inconfundible del Soul. Así que sólo puedo decir...¡arga vida al Black is Back! 

Autor: Cristina Sánchez García

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