Entrevistas

 

30-05-2011

Sex Museum, más arte que negocio


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Sobran las presentaciones cuando hablamos del quinteto madrileño. Tras unos años en silencio Sex Museum vuelven con nuevas canciones, lo cual siempre es sinónimo de buenas noticias. “Again & Again” es el título de su nuevo trabajo discográfico editado por Tritone records, su propia compañía discográfica. Once temas que siguen coqueteando con el hard rock y rock and roll, aflorando  un mayor peso y trascendencia de los tintes psicodélicos. Marta Ruiz atiende amablemente nuestras preguntas.

”Again & Again” fue grabado y mezclado por el ingeniero de sonido ingles Barry Sage para que “os ayudara a dotar al disco del ambiente que planeaba en los setenta” según se puede leer en vuestra hoja promocional. 

Nos recomendaron a Barry y aprovechando que vive en Madrid largas temporadas nos entrevistamos con él y vimos que compartíamos gustos musicales. Barry tiene un gran curriculum, y vivió la Inglaterra de los 70’s como asistente en los estudios.Solo vino un día al local de ensayo y le mostramos nuestro lado más improvisador, en ningún momento le mostramos canciones muy hechas sino canciones abiertas. El trabajo de producción no le interesa, así que nosotros fuimos con una idea muy clara de las canciones pero dejamos lugar a que fluyeran ideas en el estudio, y así sucedió. Barry entendió esto y apostó por las tomas más frescas y la calidad de nuestros arreglos de última hora. 

Las nuevas canciones se muestran más serenas y calmadas. “I’m falling down” comienza suave y asciende en intensidad. Por ejemplo, “Some other bar” juega con los medios tiempos.


Hemos intentado no forzar la velocidad en ninguna canción, darle a cada melodía su ambiente y buscar la fuerza en la interpretación, el sonido y el concepto. “I’m falling down” es de las últimas canciones que hicimos, nos gusta mucho el resultado y Barry se enamoró de ella en cuanto empezamos a tocarla, es de esas canciones que tocan la fibra. La letra la hizo Miguel después de un momento malo de los ensayos y está cantada con un feelin’ de hombre roto que mola mucho.En “Some other bar” nos hemos dado el gusto de hacer un tipo de estilo por el que siempre hemos tenido debilidad, costa oeste con todo su fundamento, el solo de Fernando es espectacular. 

En contraposición “Seven days” se muestra fiera y rompedora. Sin obviar la inmediatez de “Can you stand my love”.

“Seven days” es muy agresiva, es de esas piezas que podría ser punk rock pero algo progresivo, ya que no escatimamos a la hora de meter partes instrumentales. En directo es un cañón. “Can you stand my love” es una especie de himno garagero, perfecta para pincharla en cualquier garito, cuando la escuché mezclada me sorprendió lo bien que había quedado. 

En conjunto veo equilibrio entre psicodelia y hard rock.

Hemos intentado salirnos de nuestros propios clichés hard roqueros. Como si el motor  lo hubiéramos puesto bien a punto para que vaya suave. Tampoco hemos buscado referencias, la psicodelia nos nace de forma natural y el rock es nuestro idioma musical. También Barry ha aportado el toque inglés en la mezcla y a ayudado a que las canciones no se cimenten solo en la fuerza o efectismos. Es un disco que tiene muchos detalles e intenciones, cruces de instrumentos y melodías. 

Hemos tenido que esperar bastante tiempo para ver nuevo trabajo de estudio. A qué ha sido debida la tardanza a la búsqueda de nueva discográfica o a los numerosos compromisos adquiridos con Los Coronas.

En realidad ni hemos buscado discográfica. Nos limitamos a pedir la carta de libertad a Locomotive ya que veíamos que tenían la compañía bastante desmantelada y nos veíamos con fuerzas para hacerlo todo nosotros. Lo difícil ha sido que Los Coronas nos hicieran un hueco en su agenda y en su cabeza. El tesón, dedicación y calidad con la que han trabajado estos años ha sido grande y afortunadamente ha dado sus frutos, por lo que tuvimos que esperar un poco más de lo normal. Tampoco ha sido fácil encontrar el punto musical en el que todos los miembros estuviéramos cómodos, nos ha costado casi dos años de ensayos, podríamos haber sacado un par de discos con todas las canciones que se dejaron en el camino. Finalmente cogimos unas fechas de estudio, que nos hizo generar la tensión final necesaria para sacar todo el repertorio adelante. 

Al final Tritone Records, vuestra compañía discográfica, se ha encargado de la edición

Tritone es tan solo un nombre necesario para salir en los créditos de un disco. La compañía somos nosotros, el grupo, los que apostamos y tomamos todas las responsabilidades e iniciativas. En esta época más que nunca, tenemos repartido el trabajo entre la mayoría de los miembros y hace falta un alto grado de compromiso y reparto de tareas. 

Habéis pensado en reeditar material discográfico del principio, difícil de encontrar hoy en día.

Lo hemos pensado muchas veces, aunque ahora mismo no estamos por la labor, no descartamos que lo hagamos próximamente. 

¿Os consideráis unos “afortunados perdedores”?

En realidad hasta ahora no hemos perdido nada, el existir es un triunfo y no haber pasado desapercibidos también. Nosotros elegimos desde el principio el bando en el que queríamos estar y hemos nadado contracorriente muchas veces. Tal vez el triunfo que buscamos no pasa por hacer las cosas en contra de nuestra naturaleza. Siempre hemos defendido con seguridad nuestros pasos, aunque ha habido épocas en las que nuestras propias circunstancias nos han hecho no estar del todo cómodos o no ir todos a por lo mismo. En realidad, nosotros apostamos por una forma de vida, y nos salió bien. 

Tras varias décadas en la música, ¿qué razones o motivos os animan a seguir en pie?

La más simple y fácil de entender, es que somos músicos y amantes de la música y como en cualquier profesión la experiencia te da un grado. Personalmente pienso, que es una de las cosas más bonitas a las que puedo dedicarme, creo que en nuestro concepto hay más arte que negocio y creo que si no hubiera pertenecido al grupo, habría sido fan de Sex Museum. En nuestro mensaje de libertad, en nuestra forma de ofrecer algo autentico, en la magia que se crea en los conciertos con el público, nuestra capacidad para reivindicar lo que a nosotros nos ha abierto la mente, creo que son necesarias alternativas al “producto” que el sistema siempre nos va a intentar vender, pienso que lo mejor que podamos hacer todavía está por llegar y para colmo todavía tengo fe en que conseguiremos muchos logros profesionales. Casi ná.

Autor: Rafa García-Moreno

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