Entrevistas

 

19-10-2011

Richmond Fontaine, atmósfera envolvente


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El grupo Richmond Fontaine procede de las praderas norteamericanas de Portland, donde nunca para de llover. Estas raíces les han influido en su último trabajo, The High Country, tanto como para crear una música tenue y evocadora que transporta directamente a un decorado donde crece el musgo por todas partes. Se podrá comprobar en España la próxima semana, donde quizás sirvan de imán para las nubes.  

Los temas funcionan como un cuento en torno a una historia de dos, chico y chica. Viejas influencias rockeras y elaboradas instrumentaciones completan este trabajo que salió al mercado en septiembre pasado. Su letrista y vocalista, Willy Vlautin, nos habla del disco: 

¿Qué surgió antes en The high country, la historia o la música?

El disco llega antes como una canción, en concreto con “The Meeting on the Logging Road”. Lo demás se escribió a sí mismo, música y letras a la vez. Primero tenía la historia, después vinieron todas las canciones en el plazo de unos tres meses. 

¿Cuándo se decide la instrumentación?

Eso es genial en esta banda. Les llevo las canciones desnudas, normalmente comienzan siendo una canción folk, y entonces la banda las transforma en lo que se escucha finalmente. Gastamos mucho tiempo trabajando en los arreglos. Lo veo como si estuviéramos probándole trajes a cada canción hasta que encontramos el correcto, el que le queda bien. 

¿Qué significa para la música de The High country la mezcla de instrumentos acústicos y eléctricos?

Queremos que el disco sea muy íntimo y a la vez, salvaje y espeluznante, oscuridad contra claridad. Muchas de las canciones románticas son acústicas, y las más oscuras y melancólicas son a la vez, Garaje Rock y raras en el sonido. Para estas últimas utilizamos instrumentos electrónicos. 

La atmósfera del disco es muy sugerente, una música que crea sensaciones. ¿Cuál ha sido tu inspiración?

Las baladas están influenciadas por las grandes baladas de los años treinta. Esas grandiosas a la vez que íntimas y románticas baladas. Las instrumentales están inspiradas por Morricone o Calexico y un par de canciones de rock que rinden tributo a las NW Garage Rock Bands como Dead Moon y Love Battery and Mundhoney. 

¿Qué piensas sobre la música con imágenes, necesaria o prescindible?

Ah, todo depende de la canción. Todas las canciones son diferentes. Siempre me han gustado las canciones con imágenes, que crean un mundo propio. Afortunadamente, si has hecho un buen trabajo, el oyente será capaz de desaparecer dentro del mundo de The high country.            

Y, ¿música con palabras: necesario o prescindible?

Soy un gran fan de la música instrumental. Creo que los temas instrumentales están devaluados en general pero para me, siempre mejoran un disco.            

¿Crees que el sonido del disco hubiera sido diferente con un paisaje seco y soleado?

¡Sí! Vivo en los alrededores de la zona de The high country, y la penumbra y la lluvia realmente crean un sentimiento gótico y oscuro. En nuestro disco Thirteen Cities¸ predomina más el sentimiento de un paisaje desértico. 

En cada canción se usan todos los elementos posibles al servicio de la interpretación desde las modulaciones de la voz hasta las dinámicas y los ritmos. ¿Todo está pensado antes de grabar, es una idea global o se va haciendo paso a paso?

Donde improvisamos es en las sonoridades. Muchos de los sonidos han sido experimentos. Collin Oldham, el hermano de nuestro batería, Sean Oldham, inventó un instrumento llamado Cellomobo, una extraña barrera de ruido y sonido. La usamos bastante, y el productor, John Askew es un genio construyendo atmósferas. 

Realidad o ficción: ¿The high country es autobiográfico?

Ha ha ha! Afortunadamente es ficción. El corazón del trabajo y algunas de las ideas son reales, pero la historia, Claude Murray y Angus King, ellos son ficción. Afortunadamente para mí no hay un “Chainsaw Sea”, si lo hubiera probablemente iría allí y lo enterraría bajo hormigón como la prostituta de Claskine y el gordo de Mississippi. Y para terminar Willy Vlautin suelta: ¡Gracias por estas preguntas tan buenas!¡Gracias a ti por tus respuestas, Willy! 

 

Autor: Esther Martin Sanchez-Ballesteros

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