Conciertos

 

18-02-2013

Rhino Bucket. La Ley Seca, Zaragoza


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Últimamente estamos acostumbrándonos a asistir a conciertos en días intempestivos. El que nos ocupa fue de nuevo en domingo y aún siendo una cita difícil, la sala presentó un aspecto envidiable para recibir a Rhino Bucket. Quizá su nombre no os suene, pero si decimos que una canción suya fue incluida en la banda sonora de aquella comedia para freaks del hard-rock “Wayne’s World” y que son originarios de Van Nuys (California), hogar de Sound City, lo más probable es que vuestra cabeza asienta con un “ahora me suena”. Después de situarnos con esta pequeña introducción y devolvernos a 1990, el grupo iniciaba su show con “One Night Stand”, todo un clásico del boogie-rock practicado por los angelinos. Siendo su mayor influencia la música de AC/DC, las canciones de Rhino Bucket copian un modelo que difícilmente se desvía del patrón original, es decir, el estilo rítmico de Malcolm Young, de hecho Simon Wright batería de los australianos llegó a militar en la banda durante un tiempo. Mucho de ello también tiene que ver la voz de su cantante original Georg Dolivo, de origen finés, que imita con mucha precisión a Bon Scott. Similitudes aparte, el grupo intenta distanciarse gracias al aporte hard-blues del guitarrista de KIX, Brian “Damage” Forsythe, pero que queda eclipsado por la muralla rítmica del resto. Brian tuvo su momento de lucimiento, algo que yo agradecí enormemente. El set-list se centró en repasar los temas de su primera época como “Ride With Yourself”, “Train Ride”, “Inside/Outside” y la excelente “Beat to Death Like a Dog” y otros más recientes como “Welcome to Hell” y de su último disco hasta la fecha Who’s Got Mine. También hubo tiempo para denunciar a su antigua discográfica Reprise, subsidiaria de Warner, propietaria de los derechos de las canciones de sus dos primeros discos, a los que animó para descargar, ya que mantienen todavía sus discrepancias, eso sí, con buen humor y sarcasmo que destila un perro viejo del rock and roll. En resumidas cuentas, un concierto de menos a más con todos los ingredientes que debe tener una banda recuperada para el hard-rock de aquella década maldita.

Autor: Rubén Vela

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