Conciertos

 

06-08-2012

Rancid, Sala San Miguel. Madrid


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Después de 12 años de ausencia, desde que en 1996 Rancid participase en el Festimad teloneando a Rage Against The Machine, éstos han tenido tiempo de sacar cuatro álbumes, el último en 2009.

Ahora, tras años de ausencia llegan a España (Barcelona y Madrid) para mostrar su calibre en el escenario y “resurgir”de aquellas cenizas que quedaron del hardcore melódico y que dejaron huella aparente, bandas como NOFX y su famoso “Decline” junto a estos californianos ocupaban la estela musical del momento tras bandas como Green Day y Offspring.

Martes 31 de Julio, un calor soporífero y una sala convertida en sauna esperaba para empezar el espectáculo. Tres bandas eran las encargadas de abrir para Rancid: Secret Army, GAS Drummers y los italianos Klasse Kriminale. Estos últimos fueron la antesala perfecta para recibir a Rancid, entre canción y canción, mensajes de anarquía, libertad y punk , fueron los detonantes para el espectáculo.

Crestas de todo tipo, excéntricas y discretas, tachuelas y mallas, cuero y negro,tatuajes y piercings, camisetas de The Clash y NOFX…Rancid estaba en el escenario.

Sonaron temas de todos los escalafones, desde los más míticos a los más recientes. La setlist elegida por la banda fue la misma que utilizaron para Barcelona y contaron con temas brutales como “Maxwell Murder”, una inyección de pura adrenalina para los primeros minutos de concierto. La sintonía se sentía en el ambiente y poco a poco la sala fue vibrando cada vez más. Pronto se empezaron a vislumbrar piernas entre brazos, entre botes y empujones. Sí, la gente estaba completamente agolpada con Rancid. “Roots Radical” fue otra bomba destructiva y es que cada vez que sonaba algún hit la gente enloquecía.

Así pues, combinaron una gran cantidad de temas de sus 3 primeros discos con cuatro canciones de los dos más recientes. “East Bay Night”; un relato sincero y genuino como pocos, y  continuó una fiesta que alcanzaría uno de sus puntos álgidos cuando los dedos de Freeman volvían a hacer maravillas. Esta vez, para dar introducción a la voz furiosa de Lars, que cantó acompañado por la mayoría del público “Dead Bodies” a pleno pulmón.

Así, en mitad de concierto, en medio de un caos envuelto en sudor, calor insoportable, humo (sí, aquí todo el mundo fumaba por doquier),tíos descamisados y cerveza sobrevolando por encima de nuestras cabezas ( esa misma por la que había que pagar 8 eurazos), supuso toda una lluvia dorada. La pista gritaba, empujaba, botaba al ritmo de temas como “Nihilism”, “Hooligans”o la tremenda “Ruby Soho”.

Más tarde, llegaron temas más “calmados” (si algo de este concierto se puede considerar “tranquilo”, pero supongo que me entendéis) como “Hoover Street” y “The Wars End”.

Un concierto mítico, en el que la banda demostró que a pesar de sus años de ausencia , sigue siendo una gran banda, cada componente mostró lo mejor de si, tocaron entre 26 y 27 canciones al pie del cañón y tengo que destacar a un virtuoso Branden Steineckert que dejó boquiabierto a más de uno, un loco a las baquetas.

Por otra parte, la organización y la acústica de la sala fueron muy buenas, con lo que en calidad técnica no puede haber queja y en calidad “humana” tampoco, porque el punk es así, esta música se grita, se bota y se siente.

Rancid dio un concierto bestial y la gente salió de la sala escurriendo la camiseta que chorreaba a borbotones.

 

 

Autor: Cristina Sánchez García

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