Conciertos

 

01-02-2016

Peralta & Fogbound. Fun House, Madrid


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Estupendo programa doble el que nos ofreció la habitualmente activa sala Fun House el pasado viernes con las actuaciones de dos bandas que con muy poco recorrido cronológico ya se han convertido en imprescindibles para los aficionados más exigentes, los que siguen en constante búsqueda de la melodía pluscuamperfecta. En ese sentido tanto Peralta como Fogbound, aun partiendo de parámetros musicales distintos, comparten tal inquietud por desarrollarse como instrumentistas y compositores cada vez más competentes. En el caso de Peralta con el mérito añadido de que hablamos de músicos veteranos cuya casilla de salida ya resulta mucho más adelantada que gran parte de las bandas con las que comparten últimamente foco y escenario. 

Ambas formaciones presentaban nuevo single, abriendo la noche la banda astur-leonesa repasando su robusto LP para Folc Records, unas cuantas versiones que ya han hecho propias (“Tried so hard” de Gene Clark o el bestial “Feathered Fish” de Arthur Lee que a la sazón han editado como cara B de su nuevo trabajo… además de incorporar un “Days” de Televisión bajo la maestría del inabarcable Angel Kaplan), y por supuesto poniendo sobre el tapete ese majestuoso “21st Century Fall” recién editado por el sello italiano Wild Honey, una pieza que deja clara la excelencia a la que han llegado Peralta y corroborada una vez más sobre las tablas con un Marcos Montoto alcanzando el nivel que se le presuponía desde los tiempos de los Real McCoyson, cuando se mostraba como uno de los guitarras más sorprendentes e intuitivos del panorama nacional.   

Dejaron alto el listón para unos nada amilanados Fogbound. La banda coruñesa, ya desde hace un tiempo con Pibli González a las baquetas (haciendo una vez más doblete por tanto el hiperactivo baterista asturiano), se han convertido en una de las sensaciones del freakbeat y popsike europeo con tan sólo tres siete pulgadas a sus espaldas, el último de ellos recién editado y presentado en Madrid la noche del pasado viernes. Fernando Vilaboy, mítico personaje de la escena gallega desde sus tiempos en la Elephant Band, envuelve con la lisergia hipnótica de su teclado el insolente descaro juvenil de guitarra y bajo, y Pibli eleva la intensidad desde la batería. Los ecos a Tomorrow, The Attack o John’s Children (esas voces en falsete) sobrevuelan el escenario para por momentos hacernos creer que estábamos en el mismísimo UFO inglés en 1967. Ojala que sigan creciendo para llenar el hueco de una música no demasiado considerada en nuestro país, pero que a juzgar por el entusiasmo de una sala Fun House abarrotada, tiene una legión de seguidores inasequibles al desaliento.  

Autor: Pepe Kubrick

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