Entrevistas

 

20-06-2011

Nudozurdo, motores y hembras


1 2

No podemos negar lo evidente: Nudozurdo destacan, y mucho, entre el contingente de bandas estatales que pululan por el negociado del pop independiente. Ahora lo rubrican fehacientemente con la edición de «Tara Motor Hembra». Tras la brillantez austera de su predecesor, esta nueva entrega discográfica del cuarteto madrileño juega la carta de una expresividad más hosca y duradera. Y es que estas flamantes canciones son una nueva amalgama de post rock, pop afilado e indie ruidoso acompañadas de ecos de guitarras oscuras y rugosas, hilvanando atmosferas de anguloso desarrollo, nada complacientes y al tiempo con indisimulado encanto. Un viaje musical de larga distancia con parada en The Cure, The Jesus & Mary Chain, Echo & The Bunnymen, Triangulo de Amor Bizarro, Los Planetas o Lagartija Nick. Un decálogo arriesgado pero complaciente como manifiesta el curioso, enrevesado y particular collage que decora la portada de este tercer álbum.

El título del nuevo álbum, «Tara Motor Hembra», me ha recordado a la recientemente desaparecida Tura Satana y las películas dirigidas por Russ Meyer.   

¿Era necesario conocer tus perversiones sexuales? Hablando de recordar, ¿dónde se han metido vuestros artículos-pupitre?, se echan de menos.

En vuestra música confluyen sin complejos el rock, post rock, pop, alfter punk y shoegazing.  

Si es verdad, hay muchos grupos de música que nos gustan y poseen un sonido y maneras de entender la música completamente diferente. En nuestro caso todo fluye de manera sencilla. Lo absurdo es esa manía de intentar fusionar cosas a la fuerza. Hitler tenía un grupo de fusión premeditado

«Prometo hacerte daño» o «Conocí el amor» se muestran inquietantes. Las guitarras mantienen al oyente en tensión desde el principio hasta el final, todo ello en perfecta consonancia con la letra.

En ambos casos la música fue primordial para que la letra hiciese acto de presencia. Se iban encendiendo lucecitas y las frases iban llegando. Son dos temas que en directo va a ser muy divertido interpretar porque como dices letra y música están engrasados para parecer la misma cosa.

Las guitarras rasposas de «Prueba/Error» me recuerdan a los primeros Planetas.

Tuve la necesidad de hacer una canción donde la voz estuviese sujeta de principio a fin a una línea melódica. El resultado fue la canción más pop que he hecho hasta ahora. La primera versión era muy tranquila, con guitarras limpias, etc... pero después decidimos destrozarla y abrasarla con distorsiones, por eso te puede recordar a Los Planetas.

«Laser Love» en un caramelo envenenado. Es sutil y tierna pero en su interior alberga un trasfondo perverso.

Es interesante que lo digas porque quise desde el principio que fuera una canción de amor pero yo creo que has visto demasiadas películas de Tura Satana.

Greg Calbi (John Lennon, David Bowie, Bruce Springsteen, Ramones, The Beastie Boys…) se encargó de la masterización en Sterling Sound NY.  

Queríamos asegurarnos de rematar el disco con una buena masterización. La parte buena es que trabajas con un hombre lleno de dones y conocimientos infinitos, la parte mala es que eres cola de león en su cartera de clientes.

“Sintética”, vuestro anterior álbum, alcanzó inmejorables criticas en prensa especializada y os llevó a festivales como FIB Heineken, Sonorama, South Pop, Festival do Norte, Territorios Sevilla o, fuera de nuestras fronteras, al South by Southwest  (Texas). ¿Os impone haber dejado el listón tan alto que ahora no podáis rebasarlo?

Hubo un momento en que supuso una presión extra, pero pasado el momento decidimos no mirar atrás y disfrutar con lo que hacíamos. No queríamos un Sintética II. De hecho, descartamos temas en este disco que podían recordar a Sintética.

Además Everlasting reedito vuestro álbum debut el año pasado, remasterizado por J. J. Golden (Calexico, Sonic Youth, Primus o Superchunk) e incluyendo nuevo libreto con letras y fotos inéditas.   

Así es, pusimos de nuevo en circulación nuestro disco de 2002. Junto con Sintética y Tara Motor Hembra dibujan un momento muy claro en cada momento del grupo. Eso es lo que más me gusta. Veo reflejados diferentes tipos de sonido, conocimiento, bellezas, rabia, dolor, etc. Creo que son buenos espejos.

Autor: Rafa García-Moreno

Bookmark and Share