Entrevistas

 

14-07-2010

No Aloha, entre el rock y el power-pop


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Herederos en nombre, por propio coronamiento, de uno de los temas de The Breeders, este trío madrileño ofrece con “The Skinny” su debut discográfico tras 3 demos y un considerable currículum de conciertos. Encasillarlos no es fácil; descubrir conexiones seductoras, sí. Su música tiene mucho de punk, casi todo de garage, bastante del rock de New York de finales de los setenta… y poco que envidiar a bandas internacionales de un perfil similar. Así lo demuestran sus reiterados bolos alejados de las costas españolas. Por eso, el lanzamiento de un primer álbum, era simple cuestión de tiempo.     

Tras un tiempo invadiendo escenarios nacionales e internacionales, por fin lanzáis al mercado vuestro primer disco. Supongo que ya tendríais ganas, ¿no? 

La verdad es que si. Nunca nos habíamos marcado una fecha para hacerlo. Entre los cambios que hubo en la formación y todos los pasos que hay que dar para que esto salga adelante, se ha hecho esperar más de lo normal.


¡Pero al fin esta aquí nuestra primera criatura! Esperamos que la próxima tarde menos. 

¿Por qué bautizarlo con el nombre “The Skinny”? 

Es una palabra que nos gustaba como sonaba, y también su significado. Era el nombre de un bar de Nueva York en el que varias noches, sin recordar muy bien porqué, conseguíamos quedarnos dentro después del cierre. Skinny es como se llama en inglés a los pantalones de pitillo, algo que averiguamos tras visitar varias tiendas. Skinnies es también como nos sentíamos después de lo que nos absorbió la creación y publicación del disco. 

¿Fue complicada la selección de los 13 temas que conforman el disco? 

No mucho. Cuando no nos gusta una canción la descartamos automáticamente desde el primer momento. Lo que sí nos costó un poco fue sobrepasar la media hora. Es lo que tiene cuando haces canciones de dos minutos. En el último momento compusimos ‘So Faint’, de la que terminamos la letra durante la grabación. 

Y para presentarlo en sociedad, la sala El Sol de Madrid. ¿Esto era algo que teníais claro desde un principio?


Tocar en El Sol es especial. Nos encanta como suena. Habíamos tocado allí hace varios años. Desde entonces teníamos claro que, el día en el que tuviéramos un disco, aquel sería el lugar para presentarlo. Cuando llegó el momento de hablarlo con Lucinda nosotros apostamos por ello. Hubo alguna duda lógica, porque cada vez es más difícil que la gente se mueva y vaya a los conciertos, pero estamos muy orgullosos del resultado. La sala estuvo llena.

 ¿Cómo surge la asociación con Lucinda Records para la publicación del álbum? 

El primer contacto surgió hace años, con Subterfuge, y acabo en Lucinda Records. Recibimos alguna propuesta más, pero teníamos claro que queríamos estar en Lucinda. Nos sentimos identificados con el sello y estamos muy contentos de sacarlo con ellos. 

Debutáis con álbum… y con videoclip para el mismo. Creo que hicisteis una llamada popular para el mismo; una llamada en la que indicabais: “…necesitan que vayas vestido muy canalla, cantoso y macarra y pibones provocativas, el videoclip estará ambientado en peleas callejeras”. ¿Qué tal resulto la experiencia? ¿Hubo heridos?


La llamada popular fue un éxito. Acudieron casi 40 macarras y estuvieron impresionantes. Lo cierto es que han realizado una aportación impagable.


Ha sido una experiencia realmente agotadora. La grabación duró dos días. Desde primera hora de la mañana hasta llegada la noche; eso sin añadir todos los preparativos de las semanas anteriores. Al final, se juntó con la presentación del disco y acabamos exhaustos. Pero una vez visto el resultado nos damos cuenta de que realmente ha merecido la pena. ¡El resultado es espectacular! En cuanto a heridos, Eva se llevó la peor parte: acabó llena de moratones… Aunque podría haber sido peor. 

En una edición pasada tuvimos a The Breeders en el Primavera Sound, de Barcelona; este año son Pixies unos de los cabezas de cartel pero ¿por dónde andará No Aloha este verano?


Estamos hablando con algún festival para finales de verano en el norte. El resto del tiempo estaremos combatiendo el calor, bebiendo cerveza para no deshidratarnos y esperando a que los Pixies o Breeders nos llamen para telonearlos. 

¿Se incluye algún regreso a New York en vuestra agenda? 

Es algo que siempre tenemos en mente, pero no acabamos de encontrar el momento. Tal vez para finales de año. También tenemos la posibilidad de ir a Seattle; aunque esto último tendrá que esperar.  

 

Autor: Raül Ruiz

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