Entrevistas

 

08-01-2013

Max Gamuza, buenos momentos


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Con Burning, Los Saicos y La Banda Trapera en la retina y poniéndole cirios a John Lee Hooker y Johnny Thunders, se estrena el nuevo grupo de Busta. Un estallido de rock granuja con incursiones en el blues anfetamínico, el garage más resplandeciente y el punk rock épico. “Los Buenos Momentos Están Aquí” (Munster/Lengua Armada), título de su álbum debut, es una bocanada de aire fresco compuesto de catorce temas descocados y crápulas.

¿Quién se esconde tras el peculiar y llamativo nombre de Max Gamuza?

El gusto por la música, una forma de vida, un sonido. El rock’n’roll.

¿Max Gamuza es el proyecto liderado por el músico Busta acompañado por una gran banda o una gran banda que incluye entre sus miembros a Busta?

La banda ha sido fruto de mi experiencia de años trabajando y de conocer decenas de músicos. En el momento de hacerlo somos los que estamos dispuestos, dedicados y sintiendo lo que hacemos. Siempre tiene que haber alguien que tiene la idea y dé el primer paso para formar una banda y eso, en este caso, me ha tocado a mí.

Algunos de los músicos que te acompañan son Grandes de la Música estatal, como es el caso de Joseba Irazoki (Atom Rhumba, Iñaki Etxepare, Barrence Whitfield) o Guanche (Safety Pins, Señor No, Roy Loney…)

¡Si señor! claro que lo son, nos conocimos hace años en un festival, en el escenario, como no podía ser de otra forma. Recuerdo que tenía la idea de formar una banda de rock’n’roll, grabar y tocar. Estábamos tomando unas cervezas y se lo comente así a Irazoki: “no sé cuándo podré hacerlo pero te llamaré”. Llegó el día, le llamé, cogió la guitarra, se vino al estudio y a partir de ahí hemos organizado la banda. De su mano vino Guanche, que también lo conocía, y  Joseba Baleztena al bajo, un buen músico inquieto que tiene varias bandas. Pero al primero que llamé fue al organista del mítico grupo de Vitoria-Gasteiz The Allnighters, habíamos tocado juntos y aunque no podemos vernos de continuo hay una amistad que nos une, él musicalmente me conoce bien, sabe lo que es un Hammond o Farfisa y la importancia que tiene ese sonido para mí, enseguida se apuntó.

Sin olvidarnos del músico y productor Mike Mariconda (Devil Dogs).

Yo quería un productor que entendiera mi condición de técnico y para él no fuera un problema, aparte, casualidades de la vida, los dos vivimos en Gijón. Así fue como Mike Mariconda entró para producir el disco. Más que grabar hablamos de música, de mucha música, bandas, guitarras, válvulas… y ahí ya se empieza a gestar la idea de por dónde va a sonar. Hay un detalle importante, cuando eliges a alguien para que produzca el disco “a veces salen bien como en este caso”, significa confiar en su criterio y hacerle sentir esa confianza. Todo empieza desde el momento que escuchamos juntos las demos y Mike decide las que grabas y los descartes, luego el resto viene solo. La verdad es que hicimos buen equipo durante la grabación. 

Las composiciones de tu disco debut están amamantadas a ritmo de rock and roll crápula, blues canalla, pop, garage y algo de punk.

Escribo canciones con mucha energía desde que tengo quince años y lo hago de la misma forma, aunque la perspectiva cambia con los años. Canciones que tienen la inmediatez del punk, la frescura del pop, la agudeza del rock y el sentimiento del blues. Para mí eso es atemporal, no sujeto a modas, y así son unidas música y letra, un sentimiento con sensaciones que llegan a mi cabeza, se quedan en el corazón y, en ese momento, queda plasmada la base de la canción que vas a escuchar. Ha quedado un disco directo, de primeras tomas, como corresponde a una banda nueva, de sonido guitarrero que recuerda a otras décadas.

Tu voz es muy personal, sabiendo suplir las limitaciones en este aspecto con mucha inteligencia, letras personales y canallas.

Mi forma de cantar es peculiar, es la mía y la única que puedo hacer, no hay otra. Es directa, sin maquillajes ni arreglos a la hora de grabarla, está repleta de pasión y energía juvenil, es el verdadero espíritu del rock'n'roll. En directo la gente lo comprobará. La letras son vivencias y creo que a veces son intemporales, que nos pasan a todos los jóvenes, independientemente de donde te haya tocado vivir, nacer y la década que defiendas.

“Trabajé en el puerto, trabajé en la mina. Todo fue muy duro a base de anfetaminas” cantas en «Moni». ¿Ha sido así de severa tu vida?

Bueno hay de todo, la canción puede representar  y describir una realidad que está en las calles. No todo el mundo “es hijo de…” o “hermano de…” y realmente lo tiene difícil para sacar adelante su vida.

Se te ha comparado con la La Banda Trapera y Burning. ¿Alagado?

¡Por supuesto!. A todas las bandas siempre cuando empiezan se les compara y se comenta como suena. Pero igual ellos escuchan el disco y piensan de forma diferente. Sí hay algún promotor leyendo esto, las tres bandas serán un buen cartel para un festival (risas). Pero no buscamos ese sonido. Mike Mariconda solo ha estado aquí cinco años y no sabe nada de ese sonido y no conoce el rollo estatal, es un músico/productor que viene de Texas y Nueva York. En lo que a mí respecta, me hablas de unas bandas con un sonido y mucha personalidad que me gustan no solo a nivel musical si no su actitud ante la vida.

¿Cuáles son tus grupos de cabecera? Tengo un menú estrecho pero muy largo: The Animals, The Remains, Small Faces, Jimmy Smith, John Lee Hooker, Georgie Fame, Los Salvajes, Them, The Who, Etta James, Ricky Nelson, The Trashmen, Los Saicos, Ray Charles, Patsy Cline, Duke Ellington, Johnny Thunders, Alex Chilton, Graham Parker & The Rumour, Manfred Mann, Sam Cooke, Suicide, The Fleshtones, The Zombies, Johnny Cash, Little Junior Walker…

Autor: Rafa García-Moreno

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