Entrevistas

 

08-12-2014

Los Hermanos Dalton, revolucionando el gallinero


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La carrera de Los Hermanos Dalton es como el Guadiana, aparece y desaparece, pero siempre reconforta saber que están ahí. Este año han publicado un nuevo trabajo, "Revolución”, flamante manifiesto de power pop que no debe perderse ningún aficionado al género.

 

Me gustaría empezar por lo más obvio y es que me explicarais un poco cuáles son para vosotros las principales novedades de este nuevo trabajo.

Te puedo decir lo que queríamos conseguir cuando estábamos haciendo este disco. Queríamos que sonara fresco, actual y que contara algo, pero a la vez tuviera la esencia de Los Hermanos Dalton de toda la vida. Aunque no sabemos si lo hemos conseguido estamos muy contentos con el resultado.

¿Tras varias décadas de carrera es duro y difícil plantarse la composición de las canciones de un nuevo álbum?

El cuerpo nos lo estaba pidiendo. Nos acabamos de quitar dos espinitas, que eran, sacar el “Esperando una señal”, un disco que se iba quedando en el olvido sin que nadie lo editara, y la edición en DVD del directo en acústico en el Teatro de Las Cortes. Después de haber hecho una gira acústica  y otra eléctrica, necesitábamos temas nuevos y la máquina se puso a funcionar sola.

Seguís pegándole al power pop después de años, ¿os sentís veteranos de este género en nuestro país?.

Es una etiqueta que siempre hemos llevado con mucho orgullo y una palabra que nos gusta mucho, creo que resume muy bien lo que hacemos. Hacemos Pop, pero no de la manera convencional, intentamos dar esa energía que sólo pueden generar las guitarras eléctricas y los ritmos poderosos y a veces frenéticos de batería. Si después de tanto tiempo nos siguen dejando estar dentro de esa calificación estamos encantados.

A su vez fuiste en cierto modo precursores de lo que se hace hoy en día por gran parte de los grupos, la autoedición. Creasteis vuestro estudio y editasteis vuestros discos. Más independientes no hay nada.

No había más remedio. Los precios de los estudios de grabación eran tan altos que  para grabar una maqueta era más barato hacerte tu propio estudio. Después de Operación Triunfo y la enésima crisis de la industria musical a principios de siglo había que inventarse algo, muchos nos metimos por ese camino. Nosotros, al menos, teníamos un nombre,  unos seguidores por lo que lo teníamos un poco más fácil. En estos momentos de cambios hay que adaptarse y los primeros que se inventen algo serán los que triunfen.

Además de power pop, punk pop y medios tiempos, en este disco veo reminiscencias de 091 en canciones como “La Venganza del niño que quería ser presidente” y “Retomando el camino”.

Para nosotros 091 es el mejor grupo andaluz de todos los tiempos y eso se tiene que notar. Sin que te des cuenta, las influencias están ahí, aunque no quieras salen a la luz. Creo que también están en este disco Neil Young, Teenage Fanclub, The records, Fountains Of Waine, Weezer, etc, etc…. Hemos aprendido a tocar con ellos y es la base. Luego somos nosotros los que debemos hacer que nuestro sello se oiga por encima de todo eso.

¿El título del nuevo álbum es una reacción a la realidad económica social que vivimos o es algo más interior, más personal?

Es básicamente eso, levantar la voz ante las injusticias que estamos sufriendo. No hacemos lo suficiente y si no nos quejamos la cosa va a seguir siempre igual. Tenemos que empezar La Revolución, pero siempre desde uno mismo, sabiendo que si todos lo hacemos el mensaje será claro y conseguiremos cambiar todo esto. Hay que cambiarlo todo. Nos estamos jugando el futuro de nuestros hijos, y los niños de ahora son los que van a sufrir si no actuamos.

Vuestra carrera musical es un poco como el río Guadiana: aparecéis, desaparecéis. Os vais pero siempre parece que estáis ahí. ¿Ese es el éxito de continuar juntos durante años?

Entre trabajos, desencantos con la industria y desgana hemos perdido mucho tiempo. Salíamos y volvíamos a escondernos, pero nunca dijimos adiós, nunca hubo una separación. También está el hecho de que somos hermanos, aunque muchas veces sea malo en este caso nos ha servido para seguir adelante.

Para terminar, ¿qué ocurre cuando te lo pasas como un niño en una fiesta?

Pues que te conviertes en niño y tus recuerdos de ese día o de esa noche los vas a tener para siempre en la memoria como aquellas primeras noches que te acostabas tarde. Viviendo cada minuto, olvidando la rutina y disfrutando de la manera que más se puede disfrutar, como un niño. Así queremos que se sienta la ente en nuestros conciertos.

 

Autor: Rafa García-Moreno

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