Entrevistas

 

12-02-2012

Los Esclavos, gran apagón


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Desde Granada nos llega la reválida de LOS ESCLAVOS, banda presentada mayormente como de power-pop pero que en este “EL GRAN APAGÓN” (AE Distro) se acercan también al folk, al pop (se atreven a versionar uno de los temas más bonitos y melódicos de Alaska Y Los Pegamoides como es “Llegando hasta el final”) o al rock sin más etiquetas. Se declaran amantes de Los Enemigos pero también se pueden apreciar destellos de otras bandas como Surfin’ Bichos. Además abren el disco con la emocionante “Nada que deshacer”. Esto fue lo que nos contaron.

¿De dónde viene el nombre de Los Esclavos?

El nombre surgió sin querer, un amigo (Luis Molécula) organizó una fiesta con la actuación en directo de una banda de "Los Esclavos". Cuando le pregunté que quienes eran, el dijo... ¡pues vosotros! Después de aquello ya no se nos ocurrió cambiar el nombre. Luego hemos orientado la imagen del grupo hacia ese nombre y nos hemos dado cuenta de que nos hemos convertido un poco en Esclavos de nuestro público, pensamos mas en ellos que en nosotros a la hora de tomar decisiones.

Este es vuestro segundo larga duración ¿Qué diferencia señaláis con vuestra primera referencia en este formato? 

La diferencia principal radica en la forma como se ha grabado. El anterior "tranquilamente" se grabó en una semana y con canciones recién compuestas. "El gran apagón" se ha hecho en 2 años, sin prisas y sin fecha de salida. Eso lo hace más elaborado y más pausado, con más variedad en la temática y en el estilo de las canciones. Aparecen arreglos en las canciones que en otros trabajos no nos apeteció meter o simplemente no nos dio tiempo a pensarlos.

Lo de 'El gran apagón' suena a final grandioso ¿No será un aviso para los seguidores de la banda?

No, no es ningún aviso ni ningún mensaje apocalíptico. Simplemente es un estado de ánimo sacado de una conversación de una película "Beautiful Girl". Donde explicaba con esa frase el estado de una relación. Después del boom del inicio de la banda, la situación laboral, geográfica, familiar, de salud y anímica de los miembros había cambiado y ya no era todo la ilusión del principio. La relación entre los componentes del grupo es muy fuerte y eso hace que surjan estas cosas y también que podamos superarlas unidos. No se puede concebir el grupo si faltara alguno de los componentes.

Pasemos a hablar algo de las canciones del disco. En “El día que estuvimos por ahí” destacan los teclados de Ana Gutiérrez, pero además lleva vientos y unos estupendos coros que también brillan en otros muchos temas del disco. Un disco repleto de colaboraciones. ¿Ambiciosos en vuestros planteamientos?

Hay muchas colaboraciones de gente que ha ido pasando por el estudio a lo largo de estos, casi, dos años que hemos estado grabando. Son todos amigos de otras bandas que han ido dando matices a las canciones intentando no caer nunca en la sobrecarga y sin perder la esencia de nuestro sonido. El Hammond es una pieza esencial en nuestro sonido desde el principio y en este disco lo sigue siendo y en cuanto a los coros, si pienso que hemos dado un paso hacia delante, en gran parte por la aportación de Juano Azagra (Bombones, All la glory).

También aprecio ambientes psicodélicos y la fuerza de los Surfin’ Bichos con un final bestial y muy garage-rock en “Me muero”. ¿Os gustaban los de Fernando Alfaro?

Surfin Bichos es la mejor banda de pop que ha habido en este país y que nos comparen con ellos nos hace especial ilusión. Sobre todo porque esa influencia no es del todo evidente en el estilo y en la base de nuestro sonido. Así que si alguien encuentra ese poso rebuscando en las canciones es un halago total. En nuestros inicios versionábamos “gente abollada”, quizás sea el momento de rescatarla para el directo.

“Me muero” es el primer single y es una canción con una base rítmica que recuerda a sonidos electrónicos sin haber utilizado nada aparte de guitarras, bajo, hammond y batería. Una canción con mucha fuerza y rabia y con una historia muy bonita acerca de cómo nos pasamos la vida esperando el golpe de suerte que seguramente nunca llegará.

Eso sí, como cantaban Los Cardiacos o como hacían y vuelven a hacer vuestros adorados Los Enemigos o Josele Santiago, “Dílo en español”. ¿Teníais muy claro lo del idioma? ¿Dais mucha importancia a las letras?

Nosotros contamos historias con un lenguaje muy cercano, el mismo que utilizamos en nuestro día a día. A pesar que tenemos algún profesor de ingles en la banda, no creo que la gente que hace suyas nuestras canciones identificándose con lo que dicen, pudieran hacerlo si fueran en ingles. No se puede traducir el lenguaje autóctono, las expresiones locales….

También os han quedado molonas baladas como “Yoko y yo” o “Momentum” con su magistral piano, muy bien cantada y mencionando a Jayhawks en la letra. ¿Se os va quedando un poco atrás la etiqueta de power-pop? 

“Yoko y yo” es una de las canciones que más le está gustando a la gente, quizás por la historia romántica que cuenta, de que hubiera pasado si John Lennon un día se hubiera cansado de su chica y se hubiera vuelto a Londres. “Momentum” es, quizás, la rareza del disco, un momento es una unidad de tiempo real, son 90 segundos, y queríamos hacer una cancion que durase ese tiempo y que en él entrase todo lo que le puedes decir a una persona especial… al final se fue a dos momentos…

En cuanto a la etiqueta “powerpop”, es la etiqueta que se nos puso en los inicios, de manera acertada, ya que nuestros primeros trabajos son más enérgicos y con canciones más directas. En este trabajo ya hemos echado mano de todas nuestras influencias sin complejos, del Rock de Enemigos o 091 del pop de Surfin Bichos, Beatles y Big Star o del folk de Jayhawks, por ejemplo…

Es para estar satisfechos con la presentación de vuestro trabajo. Coqueto digipack y currado libreto con todas las letras. ¿Hay también versión en vinilo o ya vale así por ahora?

El diseño para nosotros es tan importante como las canciones. En todos los discos lo hemos cuidado muchísimo. Si entendemos el disco como una historia que empieza con “Nada que deshacer” que habla del momento en que conoces a alguien y haces cualquier cosa, y termina con “Me vuelvo al Pueblo” un punto y final a un tipo de vida, el diseño es la imagen de esta historia y las letras tienen que estar al alcance del oyente para el disfrute y la comprensión completa del disco.

El vinilo es una ilusión que tenemos, en este trabajo no ha podido ser, al menos por ahora, por falta de presupuesto. Pero ya tenemos en mente algo editado solamente en vinilo para muy pronto.

¿No teméis que con la sorprendente aunque acertada versión del “Llegando hasta el final” de Alaska Y Los Pegamoides os puedan encasillar equivocadamente?

Puede ser que el crítico o el oyente que no se moleste en escuchar el disco, se vaya a esta influencia por el hecho de que haya una versión. Evidentemente no es un grupo de cabecera para nosotros ni una influencia en nuestra música. Surgió la posibilidad de hacer una versión para un disco homenaje en Perú y no la desaprovechamos. Esta canción es de las que más nos gustan y vimos que podíamos llevarla a nuestro terreno. La hemos usado de bonus track porque no estaba editada en ningún disco en España y creíamos que no desentonaba con el disco.

Hemos podido ver que ya presentasteis el disco en Granada ¿Qué tal la aceptación del público?

La verdad es que estamos muy contentos. Después de mucho tiempo sin tocar en la ciudad, hemos descubierto que hay montón de gente que no se ha olvidado de nosotros y otro montón que nos ha descubierto en esta nueva etapa. Los comentarios y las muestras de cariño después del concierto del MIDDLE FESTIVAL recompensan ya el trabajo de estos 3 años en silencio.

¿Sobre qué hablan las canciones del grupo?

Siempre han tratado sobre temas cotidianos, amistad, amor, recuerdos, ídolos... "El gran apagón" es un poco una historia de un tío normal, que empieza con la primera canción "Nada que deshacer" donde descubre a una persona por la que es capaz de hacer cosas que nunca ha hecho por nadie, y termina con "me vuelvo al pueblo" donde lo deja todo para recuperar a la tranquilidad de sus orígenes. Entre medias hay amor, desamor, encuentros, recuerdos, futbol, mitos de la infancia... una historia contada en 13 canciones.

¿Alguna sorpresa para el 2012? 

Pues sí, una que nos hace mucha ilusión. En Febrero vamos a Daimiel a grabar con "La casa con ruedas", 2 canciones para un vinilo compartido con los manchegos "Radio Jam" como tributo a Los Enemigos, sin duda, la banda más importante de nuestra adolescencia. Estamos preparando las canciones y pronto podréis escuchar el resultado.

 

 

Autor: Txema Mañeru

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