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10-05-2001
Llegaron de Marte
¿Quién coño se puede molestar en conquistar un pedazo de mierda como la tierra? Recorrido a través de 10 películas de los años 50 de invasiones marcianas
Hay algo que siempre me ha intrigado en las pelis de marcianos de los
años 50: ¿Quién coño se puede molestar en conquistar un pedazo de mierda como la tierra? Al parecer para los guionistas de la época nuestro planeta era un lugar lleno de paz armonía y florecillas en el campo; susceptible de ser colonizada por hombrecillos verdes repletos de pus. Inverosímiles o no lo cierto es que esta clase de films es un claro reflejo de la vomitiva sociedad americana de los años 50, estoy seguro de que el amigo Ronald Reagan visionó demasiadas de ellas y quiso aplicarlas a sus delirios cósmicos años después. Por desgracia él ya no se puede acordar.
Muchos teóricos del tema se empeñan en interpolar la amenaza extraterrestre con el terror rojo, opinión sólo aplicable en algunos casos, como en el de Invasores De Marte. No hay ninguna necesidad de buscar extraños significados en las creaciones de Roger Corman o Ed Wood Jr., son casposidad y nada más.
Tres hechos cimentaron el éxito de este subgénero: el auge de los avistamientos de ovnis, el oderoso aumento de los drive in o autocines y el estilo de vida propugnado por el primitivo rock'n'roll. Esta situación se ve muy bien reflejada en el estupendo telefilme Roadracers, radiografía del ambiente salvaje de aquellos tiempos: en esta película el rocker protagonista lleva a su novia a ver Invasión Of The Body Snatchers en un autocine.
El género trataba generalmente de seres horripilantes y feos que surcaban el cosmos con dos objetivos: invadir o salvar a la humanidad, proposiciones que por cierto nunca se cumplían. Ninguna de las invasiones ficticias triunfó y cuando las intenciones eran pacíficas el hombre las ignoraba.
La mayoría de las creaciones en este género se deben al cine de serie b o de bajo presupuesto, aunque algunas estuvieron amparadas a los grandes presupuestos, tal es el caso por ejemplo de Ultimatum A La Tierra. Con un dinero limitadísimo el equipo creativo se tenía que estrujar los sesos buscando soluciones que resultasen baratas y a la vez originales, cosa que rara vez ocurría. Lo que surgió de aquí es un puñado de despropósitos y errores garrafales en todos los ámbitos: producción, dirección, maquillaje, etc.
Pocos géneros cinematográficos están tan saturados de tópicos, que hoy resultan anacrónicos y es precisamente este aspecto el que les da ese encanto del que carecen las producciones actuales. Paranoia anticomunista, patriotismo exacerbante, imágenes de archivo acaparadoras del metraje son ejemplos de lo tipificado que estaba este tipo de cine.
Es también reseñable que casi todas las intrusiones marcianas ocurren en pequeños puebluchos logrando un considerable ahorro en el presupuesto.
He intentado establecer una lista de las películas más accesibles o conocidas, no soy ningún freak baboso que conoce por orden alfabético todos los títulos. Si probáis a investigar en el asunto pronto descubrireis el increíble número de bodrios que se engendraron en aquella época y los pocos que realmente han trascendido.
Ultimátum A La Tierra The Day The Earth Stood Still (1951). Excelente film de Robert Wise el que un el visitante del espacio exterior trae intenciones pacifistas, toma forma de hombre e intenta advertirnos de los peligros de la bomba atómica, los hombres por supuesto le mandan de vuelta a su planeta con toda la rapidez posible.
Al igual que en otras obras de la época el final es moralizador y para que engañarnos, jodidamente ñoño. A pesar de ello se disfruta la inocencia del film y se degustan los magníficos diseños de la nave y de Gort, una suerte de autómata cabreado que dispara contra todo humanoide que se acerque a la nave de su amo Klatu.
Del director poco hay que decir, tan solo que acabo dirigiendo Sonrisas Y Lagrimas, un pedo de película en la que la presencia del amigo Gort aniquilando a la babosa familia protagonista se antoja más que necesaria.
El Ser Del Planeta-X The Man From Planet X (1951). Extraña joya del género realizada por Edward G.Ulmer, especialista del terror. La principal novedad es precisamente esa: el enfoque sombrío en la ambientación y en los personajes, impropios de un producto dirigido a un puñado teenagers con acné.
La historia no es muy original, un científico es llamado por su antiguo maestro, este acude raudo a la misteriosa isla donde habita su mentor encontrándose finalmente con una misteriosa nave y un aún más intrigante pasajero. Rodada en unos pocos días y aprovechando los escenarios construidos para la megaproducción Juana De Arco (1948), El Ser Del Planeta-X es sin duda una de las pocas producciones que supo fusionar con éxito el terror y la ciencia ficción.
Además el marciano que aparece realmente da miedo.
Invasores De Marte Invaders From Mars (1953). Espectáculo irreal, paranoide e infantil rodado por el otrora prestigioso William Cameron Menzies. Invaders From Mars es la película ideal para contemplar en tu tierna infancia; es como El Mago De Oz pero en trash. El protagonista es un niño encarnado por el repelente actor Jimmy Hunt que cree haber visto aterrizar un platillo volante al lado de su bonita casa, concretamente en un parquecillo arenoso donde se ocultarán los entes extraterrestres.
Todo aquel que tenga la desgracia de pasar por el sitio será tragado por las arenas y dominado bajo la nociva influencia marciana, todo ello ante la mirada atónita del niño protagonista.
Una de las grandes bazas de la película es el diseño de los marcianos: los hay de dos tipos, por un lado los autómatas, seres verdes escamosos y por otro la inteligencia superior, engendro cabezón dorado, con un par de tentáculos en cada lado y que reposa en una pecera.
El uso abusivo y repetitivo de imágenes de archivo y de planos ya aparecidos hace que el desenlace de la historia sea un auténtico coñazo, aunque los últimos planos no tienen desperdicio. Rodada en 3-D, fue objeto de un remake en 1988 por parte de Tobe Hooper (La Matanza De Texas).
Vino Del Espacio Exterior It Came From Outter Space (1953). Primera colaboración de un prestigioso escritor de ciencia ficción en este género. El elegido fue Ray Bradbury aunque por lo que se sabe no le hicieron mucho caso. El director es Jack Arnold, sibarita de la serie b y encargado de gemas como Tarántula o La Mujer Y El Monstruo.
Las ideas de Ray Bradbury quedaron sepultadas bajo un guión excesivamente convencional en el que unos seres ciclópeos estrellan su nave en el desierto. Para poder repararla necesitarán la ayuda de humanos que pronto serán clonados con este fin.
Al igual que en Tarántula, el extraño y malsano ambiente del desierto es explotado de manera sobresaliente, gracias a él se logra crear un eficiente clima de locura y paranoia. Los marcianos son originales pero poco trabajados. El final es algo decepcionante y previsible pero infinitamente mejor que el de otros films parecidos. Rodada también en 3-D.
Por cierto prestad atención a los títulos de crédito del final, son jodidamente impagables...
La Guerra De Los Mundos War Of The Worlds (1954). Uno de los pocos filmes que contó con gran presupuesto. Adaptación libre de la novela homónima de H.G.Wells sobre una invasión extraterrestre masiva. Byron Haskin fue el encargado de dirigirla, excelente elección, ya que el tipo tenía experiencia en el género de la ciencia ficción (De La Tierra A La Luna).
Un meteorito cae en la ya clásica pequeña población americana, pronto se descubrirá que los meteoritos albergan naves espaciales pilotadas por seres miopes y ateos que morirán bien por su debilidad física, bien por la fulgurante mano de Dios. Este final abierto echa un tufo impresionante, los marcianos según la explicación lógica fallecen por culpa de sus nulas defensas a las bacterias terrestres, pero también se da a entender que el salvador es Dios, irritado por la destrucción de sus templos.
Lo más destacable son los efectos especiales, muy adelantados para su tiempo y las espectaculares escenas de asolamiento urbanístico. El resultado hubiera sido aún más emblemático de haber mostrado más y de forma más nítida a los babosos marcianos.
Plan 9 From Outter Space (1956). Afirmar que Ed Wood Jr. es el rey de la caspa es ser muy benevolente con él, lo cierto es que sólo se le puede definir como el rey de la mierda. Plan 9 From Outter Space es su creación más vergonzosa, una genuina ponzoña, un excremento fílmico. Todo en ella es cutre, la dirección, los actores, los escenarios incluso las imágenes de archivo son de las malas.
El argumento es surrealista, los extraterrestes pretenden dominar nuestro planeta mediante el plan 9, que permite la reanimación de los muertos y el control de los mismos.
El reparto para empezar es de lo más selecto, el ex luchador nórdico de Tor Johnson, la antigua estrella televisiva Vampira (que acepto el papel con la condición de no tener que articular una sola palabra) y el bueno de Bela Lugosi en su última y desgraciada aparición en la gran pantalla. De hecho el pobre Lugosi falleció durante el rodaje y sólo aparece en algunas escenas siendo sustituido por el dentista de Wood, que enfila su capa a modo de máscara.
Los efectos especiales son de lo más guarro, los escenarios se caen a trozos y son repetitivos y la banda sonora problablemente ni siquiera es original ya que el compositor habitual del director era un borrachín tetrapléjico aficionado a tirar de archivo.
La Invasión De Los Ladrones De Cuerpos Invasion Of The Body Snatchers (1956). La mejor película de las diez, una sorprendente obra maestra del miedo, el horror y la esquizofrenia. Dirigida por el siempre correcto Don Siegel (Harry El Sucio, El Seductor, Fuga De Alcatraz) y con un equipo excepcional en el que encontramos al mismísimo Sam Pepinkpah como actor y coordinador de actores.
El guión es de sobra conocido: en un pueblecito de los USA los habitantes comienzan a comportarse se manera extraña, la culpa la tienen unas vainas de origen extratrerrestre que sustituyen a los humanos genuinos cuando estos duermen. En ese aspecto el título original Sleep No More era demasiado revelador. La principal virtud de Body Snatchers es acentuar hasta limites insoportables el miedo a lo desconocido y a la soledad del protagonista, interpretado por Kevin Mcarthy.
El gran error de la película se le puede achacar a la productora del film, Allied Artists, que obligó a Don Siegel a añadir un prologo y un epílogo que sin duda perjudicaron el misterio del desenlace, probad a ver la película sin ambos y veréis lo enigmático del resultado. Contó además con una extravagante y genial banda sonora de una tal Carmen Dragon.
Los Ladrones De Cuerpos ha sido revisada en dos ocasiones: en el 82 por Philip Kaufman y en el 93 por Abel Ferrara, con excelentes pero no superiores resultados en ambos casos.
It Conquered The World (1956). Sería injusto no incluir ninguna de los cochambrosos trabajos de Roger Corman en esta selección. El rey de los bajos presupuestos nos proporciona con este film una de sus obras cumbres.
Su guión incluye retazos de originalidad y trata sobre un científico fracasado que recibe mensajes de un ser de otro planeta: en estas misivas el marciano garantiza la transformación del ser humano en un ser insensible y por tanto perfecto. Todo se complica cuando el amigo estelar del científico decide acampar cerca de su casa.
Resulta cuanto menos sorprendente encontrar en el reparto a Lee Van Cleef, compañero de Clint Eastwood en un par de spaguetti westerns (La Muerte Tenía Un Precio y Por Un Puñado De Dólares), interpretando por si fuera poco al científico loco.
El invasor de esta producción es probablemente el peor hecho; parece una mezcla de calabacín y langosta en mal estado. El final sin embargo es apoteósico con una épica lucha entre el calabacín y Lee Van Cleef, gracias a la cual nos descubren nuevas utilidades del camping gas.
The Blob (1958). Film que debe su fama a dos aspectos, en primer lugar es una de las primeras actuaciones del duro de Steve Mcqueen y en segundo lugar al tema principal de la banda sonora interpretado por los Five Blobs y escrito por Burt Bacharach. La canción fue todo un éxito e incluso hoy es recordada por algunos zumbados como Lux interior que lo incluía en su programas radiofónicos, recopilados bajo el nombre de Radio Cramps.
Si obviamos estos detalles nos encontramos con la producción más teenager de todas, una absoluta apología del estilo de vida adolescente.
Una mancha de forma indeterminada cae sobre el pueblucho de Steve, la masa resulta ser un tanto malfollada y se cepilla a todo el que pilla por delante, aumentado de esta manera su energía. Los teenagers protagonistas serán los encargados de repeler la viscosa amenaza. Genial trabajo de los técnicos de efectos especiales en el desarrollo de la hambrienta cosa.
Invasores Invisibles Invisible invaders (1959). En torno a esta producción se reunió todo el star system de la serie b. Basada en una idea de Ed Wood Jr., protagonizada por John Agar (Tarántula, The Mole People) y dirigida por Edward L. Cahn, realizador de otro pequeño clásico, It!, The Terror From Beyond Space. Incluye además un cameo del grande de John Carradine.
La historia de Invisible Invaders no difiere mucho de la de Plan 9 From Outter Space. Unos marcianos invisibles a lo ojos humanos toman los cuerpos de los humanos muertos, haciéndose visibles de esta forma. Sus objetivo principal es dominar el planeta. Su estatus de culto es debido a ser el mejor antecedente de La Noche De Los Muertos Vivientes de George A. Romero.
El cine de invasiones marcianas comenzó a decaer pasados los primeros años de los años 60, sin embargo el golpe final lo dio 2001 Una Odisea En El Espacio y su enfoque intelectual de la ciencia ficción.
Lo que ocurrió a continuación es ya parte de nuestras infancias, durante los 70 y gran parte de los 80 tuvimos que sufrir el puto rock sinfónico de los marcianos de Encuentros En La Tercera Fase y a esa especie de mierda andante llamada Et. Ambas películas son claros ejemplos del plúmbeo y sentimentaloide cine de marcianos que se hizo en estos años.
Afortunadamente existen algunas excepciones, es el caso de Están Vivos, El Hombre Langosta o Mars Attacks, y sin olvidarnos por supuesto de los remakes o adaptaciones, algunas de ellas excelentes, como La Cosa, Invaders From Mars o el Terror No Tiene Forma.
Autor: Jorge Arias
Copyright Sonic Wave Magazine 2009






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