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24-09-2002

Lets Get Stoned, The Rolling Stones Rocks Off!



La verdad es que tras varios años escuchando bootlegs de los Stones uno acaba aprendiendo a distinguir la paja del trigo. Y es que dentro del mundo de las grabaciones “piratas” - sobre todo si hablamos de directos anteriores a 1980 - el material de baja

La verdad es que tras varios años escuchando bootlegs de los Stones uno acaba aprendiendo a distinguir la paja del trigo. Y es que dentro del mundo de las grabaciones “piratas” - sobre todo si hablamos de directos anteriores a 1980 - el material de baja calidad y precio elevado abunda.

Originalmente muchas de estas grabaciones fueron realizadas por fans que conseguían colar grabadoras de mano en los conciertos. Este tipo de material es conocido como “Audience Recordings” en contraposición a las denominadas “Soundboard Recordings” o grabaciones realizadas desde la mesa de mezclas por los técnicos de sonido del grupo que, lógicamente, presentan una calidad de sonido bastante superior. Es cierto que en muchas ocasiones el “valor histórico de la grabación” a de primar sobre la calidad de la misma, pero vistos los precios que se están pidiendo por el material de sellos especializados como Swinging Pig o VPG -no digamos ya para bootlegs originales en vinilo, si es que los encuentras- yo hace tiempo que opté por el intercambio de CDRs a través de internet.

Así que con el tiempo y tras escuchar muchisima grabación que como mínimo podría calificarse de abominable, me he ido haciendo con un puñado de pequeñas joyas que reflejan en todo su esplendor el sonido en directo de sus Satánicas Majestades durante lo que para un servidor fue, sin ninguna duda, su mejor época: el periodo que comprende desde la aparición del LP “Beggars Banquet” en 1968 hasta aproximadamente mediados de los 70. Una etapa en la que la banda alcanzó su cúspide creativa con obras maestras como “Let It Bleed“, “Sticky Fingers” o “Exile On Main Street”, escribiendo de paso algunas de las mas memorables páginas de la historia del Rock&Roll.

No te quepa la menor duda de que existen auténticas maravillas tanto si hablamos de grabaciones de estudio (recopilaciones de outtakes, versiones alternativas, etc.) como de directos. “Rocks Off” pertenece a esta última categoría y es una de las mejores grabaciones en vivo que existen de la época del “Exile On Main Street” (1972), trabajo considerado por muchos, yo incluido, la obra cumbre del grupo. Editado en 1990 por el desaparecido sello Swinging Pig, se trata de un CD que contiene 15 temas extraídos de dos grabaciones realizadas en febrero de 1973 por los técnicos de sonido del equipo de los Stones directamente desde la mesa de mezclas durante sendos conciertos en las ciudades australianas de Perth (11 temas) y Sydney (4 temas).

A finales del ‘72 y tras la exitosa -y hoy en día legendaria- gira que les llevó por lo largo y ancho de la geografía de los EEUU y Canada durante los meses de junio y julio (“The 1972 North American Tour”, también conocido como “Stones Touring Party” o “STP”), los Stones ya estaban haciendo planes para 1973: grabarían un nuevo LP -que acabaría siendo el “Goat´s Head Soup”- pero antes, durante los primeros meses del año, girarían por Australia, Hawaii, Nueva Zelanda y Japón para continuar la gira de 1972, en un periplo denominado “The 1973 Far East Tour”. Esta nueva andadura fue meticulosamente planeada con el objetivo de no sufrir los mismos percances que en la anterior gira independientemente de que esta hubiese sido en realidad la más profesionalmente organizada en toda la carrera de los Stones. El único contratiempo surgió pocas semanas antes de iniciarse, cuando el gobierno nipón denegó la entrada al país a Mick Jagger, razón por la que todas las fechas japonesas tuvieron que ser canceladas y la gira pasó a denominarse “The 1973 Winter Tour”.

Existen varias grabaciones de esta gira e incluso de este mismo concierto, pero no cabe duda de que “Rocks Off” es una de las mejores tanto en términos de calidad de sonido como de interpretación. Todo un clásico dentro del intrincado y complejo mundo de los bootlegs stonianos.

El planteamiento en cuanto a la banda de acompañamiento fue el mismo que en el “1972 US Tour”: Jimmy Price con la trompeta y el trombón de varas, el tejano Bobby Keys al saxo (compañero inseparable de Keith en sus juergas y correrías) y como guinda el extraordinario pianista británico Nicky Hopkins. Casi nada. Jagger y Richards eran muy conscientes de que una sección de viento y un pianista de esta envergadura daban alas a un directo que de por si ya se había vuelto explosivo desde la entrada de Mick Taylor en 1969. Durante estos años el joven guitarrista proveniente de los Bluesbreakers de John Mayall había ido amoldándose progresivamente al sonido y la manera de tocar de los Stones. Al llegar 1972 su nivel de compenetración con la banda - sobre todo con Richards - unido al refinadísmo y super-estilizado modo de tocar del que hacía gala, elevaron el directo de los Stones a un nivel solo comparable al de monstruos como Led Zeppelín, Deep Purple o The Who.

A nivel de repertorio las cosas tampoco variaron mucho respecto a la anterior gira, así que si eres fan de esta etapa de los Stones y te haces con “Rocks Off” vas a tener una excelentísima oportunidad de escuchar como el grupo interpretaba temas del “Let It Bleed”, el “Sticky Fingers” y el “Exile On Main Street” en directo.

Números pre-Exile como “Bitch”, “Brown Sugar”, “Street Fighting Man” o “Gimme Shelter” se suceden con una increíble energía en un abrir y cerrar de ojos mientras los exquisitos solos de Mick Taylor revolotean incesantemente sobre las canciones dotándolas de un sinfín de matices que jamás podrás oír en los LP’s oficiales. Y es que amigo, ese es uno de los grandes placeres de escuchar este tipo de grabaciones: los temas están interpretados en estado puro, sin producciones ni arreglos de estudio.......la emblemática ”Tumblin’ Dice”, una potentísima y electrizante “Rocks Off”, “Happy” (el himno particular de Richards; hay varios boots de la etapa 70s en los que el amigo Keef está tan ciego que apenas es capaz de canturrearla haciendo que Jagger se vea obligado a estar pendiente del micro continuamente para cubrir los vacíos ocupándose de cantar gran parte de la canción), una conmovedora “Sweet Virginia” en la que Bobby Keys se sale con el saxo, “All Down The Line” (cruda y rápida igual que “Happy”), “Rip This Joint” (demoledora)....joder, cuando me pillé este CD y lo escuché por primera vez me quedé con la boca abierta durante los casi 68 minutos que dura.




















¿Que mas puedo decirte?....el sonido es alto y claro, una auténtica maravilla para ser una grabación en directo de hace casi 30 años. El piano de Hopkins y la sección de viento están presentes en casi todos los temas, dotándolos de una fluidez y una firmeza sorprendentes. La voz de Jagger se oye hasta en los comentarios que hace al alejarse del micro y Charlie Watts está en su línea, tan escueta como precisa y efectiva. Hay muchos graves (¡a Bill Wyman se le oye!) lo cual contribuye enormemente a que el sonido sea cálido y acolchado sin impedir en ningún momento que las guitarras se oigan con fuerza y nitidez. De verdad, da gusto oír “volar” a Mick Taylor sobre los riffs y las líneas de guitarra de Keith.

En definitiva, si realmente te enrollan los Rolling Stones de este periodo, has de encontrar la manera de conseguir material de este tipo. Solo escuchando directos como “Rocks Off” podrás hacerte una idea mínimamente fidedigna de cómo sonaba en directo la que por aquellos años comenzó a ser conocida como “La Mejor Banda de Rock&Roll del Mundo”.


Autor: Alvaro Heras

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