Conciertos

 

02-06-2013

José Ignacio Lapido. Sala Caracol, Madrid


1

Asistir a un concierto de José Ignacio Lapido es apostar a caballo ganador, sabes que nunca defrauda. El granadino es perfeccionista, meticuloso y pule todos los detalles al máximo: cada canción, cada riff, cada punteo, su estética (camisa negra y vaqueros), sus gestos, sus escasos pero certeros comentarios entre canción y canción o la selección de temas que ilustran cada actuación en directo. Todo está perfectamente estudiado, sobradamente preparado y bien ensamblado. Y en ello tienen mucho que ver los capacitados músicos que le acompañan: Víctor Sánchez (Jean Paul o Delayo) a la guitarra, Alfonso González "Popi" (Los Ángeles, Jean Paul, Pablo G y Antonio Arias) a la batería, Raúl Bernal (Lapido, Jean Paul, Grupo de Expertos Solynieve) al piano y Paco Solana (S.U.E., Jean Paul) al bajo.  

Pasadas las 22:30 el telón de la sala Caracol se abría tímidamente dejando ver a los cinco músicos interpretando los primeros acordes de “Nadie supo decirme la verdad”. Los nervios eran palpables en los primeros instantes, desapareciendo velozmente tras el arranque de “Algo falla”. Dos canciones que sirvieron como introducción y justa mirada al pasado. “Un día de perros”, “La ciudad que nunca existió”, “Cosas por hacer”, “40 días en el desierto” y  “Cuando por fin” servían para recordarnos para qué estábamos ahí, la presentación de Formas de Matar el Tiempo. Tras unos segundos de silencio, aprovechados por Lapido para colgarse  la guitarra acústica, suenan “Desvaríos”, “Muy lejos de aquí”, “No hay vuelta atrás” y “Está que arde”. Otro breve descanso, cambio de guitarra, Lapido se limpia el sudor, aprieta los dientes y rasga con su Gibson los primeros acordes de “Luz de ciudades en llamas” y “Nadie besa al perdedor”. La platea aplaudía impetuosamente. “En medio de ningún lado”, la creciente “Cuando el ángel decida volver”, “La antesala del dolor” y “Zapatos de piel caimán”, guiño a su pasado en 091, servían para encauzar la recta final del concierto. Dos bises, el primero protagonizado por “En el Angulo muerto”, “El más allá”, “La hora de los lamentos” y “El dios de la luz eléctrica”, mientras en el segundo, se marcaron, a modo de broche final, varios temas de 091, como fue el caso de “Un cielo color vino”. 

Autor: Rafa García-Moreno

Bookmark and Share