Conciertos

 

12-04-2015

El Columpio Asesino. Sala López, Zaragoza


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El Columpio Asesino es una de las bandas más fieles con el público maño. Tal es así, que la sala registró una buena entrada - rozando el lleno - para recibir a los navarros. A estas alturas poco más se puede decir de ellos que no se haya dicho ya, aunque todavía suscitan cuestiones acerca del terreno que pisan. Sorprende sobre todo cuando se han pateado la península varias veces y son aclamados en Latinoamérica. Tal rodaje les ha proporcionado la confianza suficiente para ofrecer un directo a la altura de los grandes. El directo de El Columpio Asesino tiene todos los ingredientes para hacer de ellos una banda única en el panorama estatal. Aúnan el synth-punk de Suicide, la oscuridad de los grupos nuevaoleros/afterpunks y la complejidad del krautrock, aunque esto último es más difícil de observar. Todo ello define a un grupo que sale al escenario para convertir la sala en una improvisada pista de baile. Muchos pensarán que es fácil, pero no lo es. Además, sus letras depresivas, inquietantes y provocadoras han sido su seña de identidad, jugando con el surrealismo que tan buenos resultados les ha reportado.

Tan sólo un año han tardado en retornar a Zaragoza para volver a presentar su última obra discográfica Ballenas Muertas (MushroomPillow, 2014). Un disco que sigue la senda de su predecesor Diamantes, incidiendo en una mayor presencia de la electrónica. El repertorio repasó temas de todos sus discos, unos recibidos con más entusiasmo que otros, pero en el fondo buscando el mismo objetivo, hacerte bailar. La potente base rítmica, afianzada con un sonido de bajo llano y pesado, los golpes de electrónica - amén de las oscuras atmósferas de los sintetizadores - y la repetitiva batería, llevaba tras de sí todo el peso de la música de El Columpio Asesino; en detrimento de unas guitarras que cada día tienen menos presencia pero, sin embargo, añaden el componente necesario para que la mezcla resulte.Cristina y Álbaro van intercambiándose los papeles de voz principal, tomando ambos el protagonismo y situando la batería en primera línea. “Babel” inició un setlist donde no faltaron “Motel”, “Diamantes”, “Perlas”, y su gran éxito llena-pistas “Toro”, coreada por el respetable al unísono ritmo. Otras del nuevo disco que escuchamos fueron “Escalofrío”, “A la espalda del mar”, “Susúrrame” y la canción titular. En los bises escuchamos “Floto”, “La marca en nuestra frente es la de Caín” (una de mis favoritas) y “Un arpón de grillo” de su magnífico La Gallinapara finalizar con una catarsis sonora – trompeta incluida - poniendo punto y final a una excelente velada. El grupo,visiblemente emocionado, se despedía agradeciendo la gran respuesta y la enorme complicidad del público zaragozano. El concierto fue dedicado a la memoria a Rafa Angulo, amigo de la banda.

Autor: Rubén Vela

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