Entrevistas

 

21-11-2011

Ed Tulipa, terapia pop


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"Popterapia" ( La Produktiva Records ) es realmente una buena terapia de gran y variado pop que suponemos habrá hecho un hombre nuevo a Ed Tulipa. ¿Pero qué ha hecho brevemente Sergi Carós en el mundo de la música antes de convertirse en el Doctor Ed y traernos esta maravillosa terapia? 

Gracias por el elogio. Pues mira, estos últimos años estuve en Irlanda tocando con una banda en un pub. Ellos me dieron la oportunidad de acompañar a artistas irlandeses como Sharon Shannon, Aslan, Damien Dempsey, Finbar Furey y The Wolfe Tones. También estuve girando con algunos de ellos por el país. Además estuve en Brasil colaborando y tocando con las bandas Vera Loca y Los Infernales. Anteriormente estuve en la banda que formó Joan Cardona “Ninyin” después de la disolución de Sopa de Cabra, hasta que él se fue a otra dimensión. Muchos de sus amigos estamos trabajando ahora en unos conciertos para que la gente recuerde su música, tanto la conocida, como la que dejó escrita. Todo esto lo he hecho como bajista. Como guitarrista estuve en una banda de los '90 en Badalona llamada Gums. 

Te ha ayudado mucho la familia en tu trayectoria, especialmente tener un padre como Vincenç, siempre tan vinculado a la música? 

Sí, rotundamente y desde el principio, cuando mis padres vieron que los estudios no se me daban muy bien y siguiendo una intuición especial me compraron una guitarra española, aunque yo ya tenía decidido tocar bajo. Mi padre siempre fue ese referente al que mirar, tanto con su trayectoria con Els Dracs como por sus gustos musicales; esto aparte de su gran calidad como baterista. Él también era mi filtro a la hora de componer canciones, ya que era la primera persona a quien se las mostraba. Entonces me daba su opinión, o me hacía una propuesta.  Sinceramente le eché de menos en las nuevas canciones. Ahora algún amigote hace esa función, pero la ausencia del padre en un proyecto musical y tan personal se nota mucho e hizo saltar algunas lágrimas durante la grabacion. Pero está allí, en otra dimension. Te  aseguro que estaba allí en el estudio. Hasta conseguió que mi hermano Roger cantara y escribiera una letra.     

Suele decirse que las situaciones duras y tristes dan origen a buenos discos. Tú en poco tiempo has tenido que trabar con la muerte de tu padre, con un cáncer y con una separación. ¿Crees realmente que esa ha sido una buena terapia para crear estas canciones? 

Sin lugar a dudas. En los momentos más chungos es cuando te sale una fuerza no sé de dónde que te impulsa a alcanzar una meta. Esa meta consistió en grabar unas canciones y escribir otras tantas sobre lo que estaba viviendo. Es lo que cuento en el tema "Dakota" haciendo referencia a la enfermedad, aunque lo haga de una manera un poco poética y soft.  

En el tema "Es x ti" quise conservar la batería que grabó originalmente mi padre en mi casa de Lanzarote unos meses antes de irse. Fue grabada en mono con una batería electrónica y estaba a años luz del resto del disco en cuanto a sonido. Por eso puse el tema como extra, pero es un tema fijo en los conciertos.  

Todas las separaciones son duras, pero te deja más jodido si te dejan enfermo en una cama. Eso fue lo que sentí cuando compuse "Flower of Tralee". Grabé la canción a última hora, a solas con guitarra acústica en el estudio de un rapero. 

Es curioso cómo a pesar de este cúmulo de desgracias te han quedado canciones como "Club Mónica" (a mí me recuerda algo a The Jam y Los Elegantes y me flipan esas voces) u "Olla A Presión" (con sus guapos punteos y oscilando entre Warren Zevon y Los Ronaldos) más bien optimistas. ¿Al mal tiempo buena cara? 

Sí, claro, al mal tiempo buena cara, pero no es así al 100%. Hay momentos de todo tipo, es evidente. "Club Mónica" es una farra que me corri con mi amigo Clark Carbalho en Brasil. No quise esconder que se trata de un guiño a George Harrison. En la parte final le di un aire Calamaro.  Todos los instrumentos que utilicé en el disco son antiguos, excepto la batería, que fue la última que tuvo mi padre. La lista de guitarras es divertida: Rickenbacker 355, Fender Jazzmaster, Gibson Les Paul Custom, Epiphone Casino. También utilicé mi viejo bajo Hofner en gran parte del disco; es el único bajo que utilicé. Otro elemento importante en el sello de mis canciones son las voces. En el tema "Olla a presión" tengo que agradecer a mi querido amigo Victor Hugo Chiche cada una de las genialidades que hizo dándole esos punteos en algun momento marcianos, pero que me fascinan. También le doy gracias a mi hermano por desvirgarse delante de un micro por primera vez en su vida; estuvo genial. 

Una de las canciones más destacadas del disco, "I'm Only Here For A While" lleva la firma de... Rory Gallagher! Háblanos de él y si quieres del otro Rory. 

(Risas) No es el que os pensáis. Este es un chico que vive en Lanzarote y antiguamente tocó en una conocida banda en Irlanda llamada The Revs. Como tocábamos en el mismo lugar se dio la oportunidad de escribir esa canción. Va sobre el hecho de creernos los dueños de todo, incluso del planeta, y al final resulta que estamos aquí sólo por un tiempo determinado. En referencia al otro Rory, el fallecido, una vez tuve el placer de tocar para toda su familia. Fue genial. Y años antes tuve una bonita conversación con John Deacon de Queen en la isla. 

Es para estar satisfecho del trabajo de La Produktiva Records. Coqueto digipack y un currado y vistoso libreto de 24 páginas. ¿Contento con esta presentación y con el trato de La Produktiva? 

Sí, mucho. Primeramente porque ellos no publican nada que no les guste, y se enamoraron al minuto de este disco. También les agradezco mucho el asesoramiento en cuanto el formato en el cual publicar el disco. Juanjo Caballero tuvo la genial idea que fuera como un antiguo LP. En cuanto al libreto, yo tenía cada una de las páginas en la cabeza y mi primo trasladó mis ideas a la pantalla. Es un disco  alegre, optimista, pero muy personal. Yo quería controlar hasta el mínimo detalle. Tenía tiempo para hacerlo, se nota. (Risas) En unos meses voy a hacer un tiraje de 200 copias firmadas en vinilo. Soy un romántico de la música y es un sueño para mí tener mi vinilo. ¿Y por qué no compartirlo con más gente que sienta la misma nostalgia respecto a ellos? 

También suele ser normal trabajar más a gusto con los amigos. ¿Cómo ha ido la grabación y cómo te has encontrado a la hora de entrar al estudio? 

En el estudio no me dolía nada, todos los dolores físicos o mentales quedaban de la puerta para fuera. Pero algunas veces mis manos no conseguían hacer todo lo que yo tenía en la cabeza por mi estado físico. Entonces llamé a varios amigos para que hicieran esos trabajos, y salió perfecto. Berni vino al estudio desde Sevilla. También hay partes rescatadas de mis sesiones domésticas en Lanzarote, Brasil e Irlanda. Desde aquí les pido disculpas cachondas a todos esos amigos que colaboraron en el disco. Soy un poco dictatorial cuando tengo algo muy claro, y les dejé poco espacio para que ellos aportaran algo propio. En el próximo disco seré más dócil, lo prometo chicos. Son unos tipos fantásticos.

¿Te desenvuelves igual en los tres idiomas, catalán, castellano e inglés? ¿Cómo decides que canción va en cada idioma? 

Siempre comienzo componiendo la música. Hay momentos en los que la letra te sale como si estuvieras descargando un documento y la escribes en el idioma en el que estás pensando, o apoyándote en el recuerdo del sitio donde la sitúas. En otras ocasiones, cuando grabo una maqueta, la música ya tiene ese color que hace que decida si la letra definitiva la escribiré en español, inglés, o catalán. En el próximo disco habrá un tema en "Portuñol", como lo llaman el Porto Alegre. Muchas veces hago las letras a última hora antes de grabar. Así me las creo más, y evito contar algo que ya pasó, o que he dejado de sentir como antes. 

Entre las dedicatorias figuran principalmente personas fallecidas. En primer lugar tu padre, pero también tenemos a los dos cadáveres de The Beatles y a los dos de The Who. Además Antonio Vega y Enrique Urquijo. Aunque se palpa tu devoción Beatles, supongo que también hay algunos músicos vivos que te motivan y te cargan las pilas... 

(Risas) Pues sí, claro. Me encanta Lenny Kravitz, Eric Clapton y Sting. También Ani Difranco y Johnny Cash. 

Anima a la gente a entrar en www.edtulipa.com y cuéntanos un poco que pueden encontrar ahí. 

Pues mira, un poco de historia, fotografías, agenda, un blog, una parte dedicada a la historia musical de mi padre y algunos de mis trabajos como fotógrafo, que es mi otra gran afición... pero esta sección está en obras. 

Se habla de 10 años de búsqueda y creación. Mi enhorabuena por muchas de las canciones creadas. ¿Cómo te sientes respecto a los resultados un tiempo ya después de haberlos grabado? 

Muchas gracias, Txema. ¡Me siento muy satisfecho! Evidentemente, siempre hay alguna cosilla que cambiaría, pero esto de crear es un vicio y hay un momento en el que debes acabar el proyecto e ir a por otra cosa. Si no la mente se colapsa. Me siento enamorado de este disco. Te digo más: si no fuera mío, iría a una tienda y lo compraría sin ninguna duda. Es como me siento. Por lo que me está comentando la gente, entra muy rápido y cuanto más lo escuchas, más gusta. Y todas las canciones te recuerdan a algo, como si fueran canciones de años atrás. 

¿Vas a defender el disco en directo todo lo que puedas? Si es así, coméntanos algo de la formación que piensas llevar y lo que se puede encontrar la gente que acuda a tus conciertos. 

La verdad es que voy acompañado de unos monstruos de músicos y además grandes amigos. La formación depende del bolo. También estamos saliendo en pequeño formato de trío, o cuarteto para dar una especie de “rodaje” a los temas, tanto los del disco como algún tema nuevo y un par de versiones. También estoy montando un repertorio para ir solo con el pianista y desnudar las canciones a la máxima expresión, pero utilizando otro instrumento, ya que normalmente yo compongo con la guitarra.

Autor: Txema Mañeru

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