Hoy nos sonríe "La Suerte": el esperado álbum de debut de Dura Calá ya se puede escuchar al completo, tras ir generando expectación con sus anteriores adelantos, desde la cruda "Mataora" al emocionante homenaje lorquiano de “Reyerta”, pasando por otras caras de la banda como "Mala sangre" o las más festivas "La Macarena" y "Tío Pepe". Para Dura Calá "¡AY!" es "macarreo puro, un vacilón". Un disco que narra sus historias, algunas muy personales y otras que les tocaban de cerca y les han marcado. Para hacer algo real hay que hablar de lo que se conoce, preocupa o deseas y por eso el LP nace de un punto vital "mejorable" (reconocen no siempre tomar las mejores decisiones), pero honesto. Tenían claro no querer sonar igual que otros discos de rock en español. Su objetivo era un sonido crudo, sin filtros, "un rollo propio y directo", y sus influencias artistas coherentes con su realidad, que mezclaron origen y vanguardia, desde Veneno y Pata Negra a Rosalía y C. Tangana, pasando por Derby Motoreta’s Burrito Kachimba u O’Funkillo. No solo la música les cala. El cine quinqui, quizás porque trata historias que no se suelen contar y ven ahí un reflejo de sus vidas (al límite, de callejeo, amistad y supervivencia), permea bastante en Dura Calá. Si se habla de 'macarreo madrileño' al citar a la banda es porque se sienten "más cercanos al Vaquilla que a Bruce Springsteen". Aunque no sea "¡AY!" un disco conceptual, sí supone un viaje por un universo concreto y un nexo común es Madrid. Los temas nacen de experiencias vividas en "una ciudad de puta madre, pero que te come si no tienes ojo". Dura Calá se permiten las contradicciones y también, "que pa eso están", gozarse una buena verbena. |