Conciertos

 

04-07-2018

Download Festival. Caja Mágica, Madrid


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En medio de una de las semanas más frenéticas de festivales a nivel estatal (Azkena, Mad Cool...), la versión española del Download se hace hueco en su segunda edición con un cartel blindado con 55 artistas de gran prestigio intrenacional y un aforo máximo de 40.000 espectadores. 

El final de la actuación de los ruidosos Kreator nos daban la bienvenida al recinto. Iron Reagan iban más por la onda hardcore y punk metal y sus seguidores, frescos aún y conocedores de ello, no ofrecieron concesiones a la hora de bailar a pie de escenario. Marilyn Manson saltó al escenario envuelto en humo y acompañado de la música de Bowie. Su potente rock metalizado no olvidó entre su repertorio canciones como "Angel with the scabbed wings", "Irresponsible Hate Anthem", "The Dope Show" y "Coma white". Sin olvidar "Sweet dreams (are made of this)" de Eurythmics.

Al día siguiente, Guns'N'Roses monopolizaron la sesión del viernes por completo, literalmente. Durante su actuación no actuó ningún grupo más y teniendo en cuenta que duró tres horas y media, da fe que prácticamente el viernes estaba hecho a su medida. El repertorio estaba seleccionado entre toda la discografía de la banda. Canciones como "Double talkin' jive", las coreadas "Wellcome to the jungle" o "You could be mine", “Sweet child o' mine” o la infinita "Rocket Queen". Axl según avanzaba el concierto se iba quedando sin voz -algunos registros ya no están a su alcance como antaño y las efímeras carreras quedaron reducidas a la primera media hora de actuación- y Duff tomaba las riendas interpretando versiones de clásicos del punk como “You Can´t Put Your Arms Around a Memory” o “New Rose” de The Damned. A Slash poco se le oyó cantar, pero su guitarra se dejó notar durante toda su actuación. En un momento concreto del espectáculo Axl bromeó con un “smells like Donald Trump”, en alusión al tufo proveniente de la planta depuradora de aguas fecales que embriagó a los asistentes durante todo el festival. 

A las 19:15 del sábado, Hellacopters invadían el escenario 2 para descargar rock and roll sin concesiones. Tras muchos años sin pisar la capital, Nicke Andersson (voz y guitarra), Dregen, (guitarra), Kenny Håkansson (bajo), Boba Fett (organo) y Robban Eriksson (batería) arrancaban con "Hopeless Case of a Kid in Denial". Picotearon gran parte de su repertorio y concluyeron con "By the grace of God" y “(Gotta Get Some Action) Now!" arrancando pogos muy intensos entre el público. Los tarraconenses Crim desplegaron punk rock y hardcore sin remilgos permitiéndose hacer versiones de Turbonegro. Los daneses Volbeat saben manejar a la perfección estilos como rockabilly, rock & roll y metal y con sentido del humor se ganaron al público. Crisix son defensores a ultranza del trash metal pero no se amilanan a la hora de interpretar "(You Gotta) Fight for Your Right (to Party!)" de Beastie Boys. La escenografía de In This Moment llama poderosamente la atención de cualquier fan de la música, independientemente de si te gusta su estilo. La llamativa vocalista Maria Brink, que representa a un virgen del rock respaldada por la muralla de guitarras metal de la banda, hacen de su actuación algún particular. Ozzy no necesita presentaciones. Black Sabbath está muy presente en su repertorio inexorablemente -"Paranoid" cerró su actuación- pero Zakk Wylde (guitarra), Blasko (bajo), Tommy Clufetos (batería) y Adam Wakeman (teclados) saben respaldar la carrera en solitario de Orbourne. A la par se subían en otro escenario Madball, los representantes del hardcore neoyorkino no hacían distinción entre el old y el new school, haciendo gala de un fluido castellano y animando al público constante al pogo. L7 han sobrevivido al grunge, a las riot girls y diferentes modas, y brillan con luz propia. Su punk metalizado engachó rápidamente con la heterogénea parroquia del festival y canciones como "Monster" lo demostraron. 

Fotografía: Marisa Marquez 

 

Autor: Rafa García-Moreno

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