Entrevistas

 

14-10-2010

Dorian Gray, prefeccionando su retrato


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El cuarteto granadino Dorian Gray nunca tuvo la suerte que se merecía. Ahora con "Música Para La Sala De Máquinas" (La Percha Sonidos) quieren recordar con una amplia semblanza de sus mejores temas, lo que hicieron entre el 97 y el 2002. De paso nos afilan los dientes con cuatro nuevos temas que según como se reciban determinarán si se quedan o no con nosotros. Arrancan con los nuevos temas y, por ejemplo, "Las Chicas al poder" es rock melódico y elegante como el de Roxy Music, La Unión o David Bowie. "Afíname en MI" es uno de sus temas más potentes de siempre. Suena mucho más guitarrera, pero mantiene un estribillo con mucho gancho. "Un desastre", otra de las nuevas, suena más épica, recordándonos a los mejores U 2 y destacando también por los teclados. Pero luego tenemos 14 temas más hasta los casi 80 minutos. Baladas rock como "Equivocado". estribillos pegadizos como el de "RE Song", guitarras envueltas enmelancolía como las de "Socrates 25" o simplemente buen pop como el de Mamá y José Mª Granados en la estupenda "Es mi ex". En el tema "Dorian Gray" sonaban casi a rock duro y en mi tema favorito, "25 Formas diferentes de hacerme sentir un extraño", suenan enérgicos, cañeros y power-pop con un estribillo y un tema que podría valerles a los de Lula. Quizás no les sentaría mal del todo un poco más de definición estilística, pero hacen lo que sienten y les apetece. Esto fue lo que nos contaron.  

¿Cómo aparece la idea de volver a retomar Dorian Gray?  

Hace algún tiempo que rondaba la idea de hacer un último concierto. Un día quedamos para ensayar y casi sin quererlo empezamos a recordar canciones  de esas que no sabes por qué quedaron apartadas en el tiempo. Sin darnos cuenta, estábamos en el estudio grabando un montón de canciones nuevas. Así de sencillo.  

¿Por qué crees que Dorian Gray no terminó de despegar. Canciones había para ello?  

Supongo que nunca fue el momento. Eramos demasiado duros para el Pop y demasiado “poperos“ para abrir la ganancia a tope. Cada disco que editábamos era con una discografica diferente y con un equipo de gente diferente, con ganas de trabajar, pero apenas sin medios. Por otro lado, las letras eran cada vez más personales y yo andaba enfrascado entre mis miedos, mis frustraciones y las drogas de farmacia con lo que decidimos concedernos un tiempo de reflexión.      

¿A qué viene el nombre 'Música para la sala de máquinas'. Parece que os gusta cuidar tanto el título de vuestros discos, como las letras de las canciones?  

Siempre me  ha gustado la manera que tenemos los de mi “calaña” en denominar al dormitorio, además lo primero que hago cuando me acuesto y lo primero que hago cuando me levanto es escuchar música, y es en ese impás, mientras concilio el sueño, cuando solo hay música en mi almohada. Duermo poco, debe ser por eso.  

¿Podemos entender este disco como un punto y final o como un punto y seguido? Las nuevas canciones pintan muy bien...   

Si de algo nos hemos dado cuenta, es que no queremos ponerle a nuestras canciones fecha de caducidad. La  música debe fluir con pasión, con naturalidad. Hubo un momento en que la perdimos por eso lo dejamos y por eso hemos vuelto.  

Ya hemos dicho que cuidas tu faceta de letrista. ¿Qué destacarías de estos cuatro temas nuevos con respecto a los demás?  

Digamos que estoy tratando de recomponer los trozos rotos de un viejo espejo, que tenía desordenados por el suelo.  

Tras escuchar 'En el 93', ¿echas de menos algo de otra época?, ¿cómo ves el panorama en la ciudad en la actualidad?

Siempre se me ha tachado de demasiado nostálgico, pero si lees entre líneas lo que siempre he hecho ha sido gritar a viva voz que el futuro es ahora y que he sido el único responsable de que el tiempo desaparezca entre mis dedos. Por otra parte, el panorama lo veo como siempre, alentador pero sin desamasiados aspavientos, hay un montón de salas en las que tocar, un monton de galerías en las que exponer, un monton de grupos y un monton de eventos. Eso sí, como granadinos que somos, lo mejor siempre es lo que viene de fuera, nada de barrer para dentro.  

¿Te sientes profeta en tu tierra?  

Mi reino no es de este mundo.  

Autor: Txema Mañeru

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