Conciertos

 

12-05-2011

Doctor Explosión. El Sol, Madrid


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Que Doctor Explosión posee uno de los mejores directos estatales es algo que tras más de 20 años de carrera a nadie se le debería escapar. Una apuesta segura, un tiro fijo, manteniendo la  ilusión del primer día tanto cuando se suben a un escenario como cuando se encierran en un estudio. Por eso, aunque habíamos recibido su visita no hacía mucho, en navidades concretamente, llegaban de nuevo a la capital para presentar las canciones de su nuevo trabajo, "Hablaban con frases hechas", un LP en el que vuelven a su línea más burra y punk, apartándose levemente del fino trabajo purista que supuso "¡Chupa aquí!". Su último disco es un apisonadora hipermusculada en el que basándose en tres ingredientes (Who, Brincos, Headcoats (o Mighty Caesars, o cualquier banda de la saga Childish) ), lo cierto es que sobresale la vertiente "chathamiana" del Medway inglés. Todo eso se traslada a un poderoso directo que sigue comandado por Jorge como maestro de ceremonias, con nuevo miembro en el bajo, Pablo Alvarez (con la difícil tarea de suplir a quien se ha convertido ya en un mito en el rock&roll nacional como Ángel Kaplan), y por supuesto con esa fuerza de la naturaleza llamado Pablo Gonzalez, "Pibli", a la batería, uno de los baterías con más pegada de todo el globo. Con estas premisas era fácil adivinar que nos íbamos a encontrar con un concierto desbocado y sin tregua (la canción más "lenta" que tocaron posiblemente fuera "Out of fun", que es en realidad un vigoroso mid-tempo power-popero), en el que presentaron gran parte del material de su nuevo disco y también regalaron a los viejos fans un buen número de temas míticos de su ya larga discografía ("Not so cool", la citada "Out of fun", por supuesto clásicos como "Eres feo chaval", "Rompí la T.V.", "Basura", "Drácula Ye-ye"), tampoco faltó el habitual número en el que bajo los acordes de Link Wray se mezclaron entre los asistentes y convirtieron el concierto en una ceremonia de empatía con el siempre entregado público de sus shows (entregado, porque quien es fan, sin duda lo está, y quien va a un show de esta banda sin ser fan o saber que se va a encontrar, a los cinco minutos de concierto ya está entregado y reclutado para la causa), un número ya muchas veces visto e imitado por un buen puñado de bandas, pero que bien es justo reconocer que en nuestro país ellos fueron los pioneros en empeñarse en que un concierto de rock&roll no se limitase a unos tíos tocando en un escenario, si no que  trascienda las tablas, y se convierta en una fiesta de la que todo el mundo acabe siendo participe, empezando por la propia banda, siguiendo por la extasiada congregación de fieles, y acabando incluso por los en ocasiones atónitos camareros de la sala. 

Por otro lado, no puedo evitar recordar la primera vez que presencié a esta banda en esa misma sala a mediados de los 90 (llevaba ya unos años siendo fan suyo y viéndoles por el norte de España, pero nunca les había visto en Madrid), con el "Aquellos maravillosos 90" recién editado y bajo el brazo, llenaron dos noches seguidas y dejaron colas kilométricas en la puerta de gente que no pudo entrar por quedarse sin entrada. El pasado sábado estuvieron por encima de los tres cuartos de aforo, lo cual en una sala de gran capacidad como El Sol, para los tiempos que corren, que se diga lo que se diga son peores, está muy bien, pero me ha hecho reflexionar sobre como tanta gente se ha ido bajando del carro con los años, algunos por edad, porque equívocamente piensan que a partir de ciertas edades no se puede disfrutar del rock&roll, otros, quizás, porque en realidad lo que les empujaba era el papanatismo hacia una banda apoyada por el aquel entonces referente sello Subterfuge, que parecían dictar las tendencias más cool del momento para el joven desnortado y falto de criterio propio. No lo sé, lo único que tengo claro es que la trayectoria de Doctor Explosión les hace tan válidos en los 90, cuando causaron un tremendo impacto pasando de su primerizo rythm&blues de orientación mod a un garage-punk que supuso una punta de lanza de una serie de bandas de este estilo en nuestro país, y con influencia hasta hoy, como en el momento actual en el que nos siguen deleitando con trabajos realmente notables sin apartarse de su estilo. Hay que seguir reivindicándolos ante quien erróneamente cree que su momento ya pasó, hay que advertirles de que realmente se están perdiendo algo grande, un tren que sigue en marcha y que quien verdaderamente sea fanático de estos sonidos mal haría en bajarse. 

Fotografía: Jorge Bravo Crespo

Autor: Pepe Kubrick

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