Conciertos

 

30-04-2012

Dirty York. La Ley Seca, Zaragoza


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El Azkena Rock Festival es el mejor festival que tenemos. No sólo por los grandes clásicos que nos traen año tras año como jefes de cartel, sino también por los descubrimientos de nuevas y jóvenes bandas que siguen haciendo creer que el buen r’n’r siempre tendrá su huequito y su vigencia. En los últimos tiempos nos han descubierto así a The Cubical, desde la histórica ciudad de Liverpool o a este increíble sexteto de Melbourne, de la siempre fértil cantera australiana de r’n’r. Pues bien, como suele ser habitual en estos casos lo que prometía en un festival y un escenario grande, se multiplicó en intensidad, sudor y entrega en el pequeño y caliente escenario de La Ley Seca. Local a reventar y los maños, con Toño (de la banda Jacare Jack) y su hermano a la cabeza, entregados rápidamente a la causa. Tocaron más de 20 temas de sus dos discos hasta la fecha con mayor número de paradas para su último “Say Goodbye To Diamonds” y también alguna novedad. Pronto brillaron la voz negroide de Shaun Brown y la fulgurante guitarra de Benny James, que también la lío con la slide. Sección de ritmo contundente y muy buenos detalles a los teclados de Amiel Warner que hacía sonar un pequeño teclado como un abrasador órgano Hammond por momentos. Empezaron con duros temas como “Tied Up” y “Miracle” para luego, algo avanzada la velada, darnos una intensa sesión de temas lentos o medios tiempos que sí, remitían mucho a Black Crowes, pero con todas sus virtudes y sus toques propios. Otros nombres como Rolling Stones, Creedence Clearwater Revival, Mother Superior, Faces, North Mississippi Allstars, T-Rex, The Gun Club o sus paisanos de Beasts Of Bourbon también surgían entre los asombrados espectadores cada vez más emocionados. El bis triple con “Never Show”, “Spare Rock” y “Row” (mientras seguían trasegando cuantas cervezas les iban sirviendo) fue apoteósico y la gente les obligó a salir de nuevo. Luego surgió otra vez esa comunión entre los seguidores y la banda con sonrisas de oreja a oreja, con bebidas de todo tipo y con humo de tabaco. Con la emoción les tuve que enseñar unas palabras en euskera pues al día siguiente proseguirían su (seguro) triunfadora gira en el Azkena bilbaíno. Ellos estaban ávidos por aprender y por agradar en cualquier tipo de escenario en el que toquen. También algo borrachos por la buena atención de Patxi (La Ley Seca) y algunos fans. ¡Tenemos banda y en la próxima seguro que el boca a boca hace que el número de espectadores aumentará exponencialmente como aumenta su calidad día a día! 

Autor: Txema Mañeru

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