Conciertos

 

29-09-2009

Dan Baird & The Homemade Sin. El Sol, Madrid


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En su día el cine  de guaperas ochentero tuvo a bien descubrirme algunas grandes figuras de la música: Bob Seger, Ry Cooder, Jeff Healey y el que nos ocupa: Dan Baird, con su antigua banda The Georgia Satellites. Muchas cosas han pasado desde entonces pero el tío Dan, en su categoría de “maduritos” (lleva más de 25 años en el business)  sigue en plena forma, deleitando un día sí y un día también a todos aquellos que se acercan a sus shows.

Antes de empezar observo el escenario: amplificadores pequeños y viejos (o vintage como dirían los entendidos), instrumentos carcomidos por el uso y una batería sin floripondios, solo con las piezas básicas. Un equipo que habla por sí solo: estamos ante una banda que vive en la carretera (de ahí lo ligeros de equipaje que viajan) y donde prima el sonido orgánico, real.

Sin previo aviso un Dan relajado y jovial  toma el escenario y desde el minuto cero  la fiesta comienza. Warner gira la guitarra sobre si mismo, maltratándola con saña, Keith bromea y desprende simpatía, Mauro es un espectáculo golpeando su batería y Dan disfruta más trabajando que tú divirtiéndote. ¡Y qué volumen dios santo!

Tras la primera tanda de temas comprobamos que no hay set-list. Dan decide el repertorio sobre la marcha y se lo comunica a sus compinches con un gesto, un simple grito y en ocasiones ni eso: arranca con un tema y los demás le siguen. En un momento dado cuando le preguntan cuál es la siguiente canción, se descojona y dice: “No sé, ¡déjame pensar!”. De su último disco, del primero, de los de en medio, versiones varias, peticiones del respetable, alegres, furiosas, sentidas, intensas y más de una que hizo que de mis ojos se resbalara alguna lágrima furtiva. Y que mi garganta se desahogara con gritos inconexos.

Una velada realmente especial,  de las que saboreas una y otra vez repasando sin cesar lo que allí ocurrió. Sobre todo ese orgasmo final con “American Girl” de Tom Petty, que nos dejó totalmente extasiados y con una estúpida sonrisita en la cara.

Tras el show Dan y los suyos conversaron con los fans, con la simpatía y humildad que les caracteriza.  Grandes entre los grandes. 

Autor: M. A. Velaza

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