Conciertos

 

26-07-2012

Cazorla Blues Festival 2012. Cazorla, Jaén


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El festival arrancaba bajo un calor hiriente y devastador, pero todo vale cuando se trata de este espectáculo que se sitúa en un marco escénico sin parangón: Cazorla, su sierra y ese magnífico parque natural, en el que las músicas de la brisa circulando entre pinos y las cascadas de agua de alta montaña, se encuentran los acordes melancólicos y desgarrados de bajos, armónicas y templadas gargantas.

El jueves, primer día de festival, abría con un cartel curioso y variopinto, a la vez que un poco discordante. Keb Mo fue el primero en pisar el escenario de la Plaza de toros, para mi gusto un error, ya que presentaba muchos temas de los primeros álbumes, con lo que su actuación fue bastante suave, pero como buen artista su calidad fue impecable. La familia Durham tocó acto seguido y con ellos comenzó a entonarse el festival. Kitty, Daisy & Lewis dieron un concierto repleto de grandes hits y el público estaba completamente desbordado. Cambiaban de instrumentos y de estilo sin parpadear.  A destacar ‘(Baby) Hold Me Tight’ y ‘I'm So Sorry’, temas en los que se sumó al baile el famoso trompetista jamaicano Eddie Tan Tan Thornton. Lewis marcó un final virtuoso y Kitty y Daisy añadieron ese toque peculiar con sus ya míticos “sobresaltos” a ritmo de Blues. Pero lo nefasto de la noche e imperdonable, fue que la banda quisiera tocar una canción más de despedida que el público pedía a gritos, estábamos disfrutando de un concierto increíble y de repente, les echaron! Sí, la banda tuvo que abandonar el escenario repentinamente y sin apenas despedirse porque no les dejaron. No pretendo desprestigiar a nadie, pero ese día estaba preparado para la actuación de Rosendo que venía después. Y de hecho, fue él quién consiguió abarrotar la Plaza, para sorpresa de muchos entre los que me incluyo. Para terminar la noche, Pájaro presentó su último disco bajo un escenario en el que la calidad de sonido brilló por su ausencia.

El viernes arrancaba con la banda California HoneyDrops, que dieron un concierto divertido y de gran calidad, además de saber empatizar con el público, amenizaron la actuación con comentarios y algún que otro acento español. Después llego el turno de uno de los conciertos más blueseros del festival, Bob Margolin, escudero de lujo de Muddy Waters durante tantos años, acompañado al bajo de otra leyenda viva del Blues de Chicago, Bob Stroger. Se podría decir que fue uno de los grandes conciertos de todo el festival. Acto seguido, desde Nueva Orleans, el rey de la música sureña y el aire de la armónica, Johnny Sansone, que presentó su disco ‘The Lord Is Waiting and the Devil is Too’ y por el que vació sus pulmones. La noche acabó con  Travelling Brohters Big Band.

Último día. Agotados y excitados. Sábado por la noche. Aún quedaba Blues.

Playing For Change nos divirtió y nos emocionó. “Stand By Me” nos hizo vibrar y Grandppa Elliot, imbuido en su peto vaquero, su frondosa barba blanca y su sombrero de paja, nos conquisto a todos. Sencillamente entrañable e increíble. The Mannish Boys no defraudaron, aunque tras Playing For Change supieron a poco. Lucky Peterson dio un concierto en mayúsculas. Tocó con y para el público y además, tengo que mencionar la presencia del guitarrista que acompañó a Peterson porque nos dejo con la boca abierta. Impecables.

Y sí, ya habíamos sucumbido y dados por satisfechos con todo este abanico de artistazos, pero por si fuera poco, la guinda del pastel la puso Eric Sardinas, de atuendo indiscutible y guitarra demoledora, nos hizo disfrutar del blues más rockero de la noche.

Una paradoja por la que la melancolía que emana del Blues, llena de color y vida todas las calles y cada uno de sus rincones, a toda la gente y todo CAZORLEANS.

Fotografía: Carlos Diez 

Autor: Cristina Sánchez García

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