Entrevistas

 

09-05-2011

Capsula, megatón porteño


1

La trayectoria musical del trío bilbaíno-argentino ha sido meteórica e imparablemente ascendente. Disco a disco han ido creciendo a nivel instrumental y compositivo sin perder ni un ápice de la frescura primigenia. “In the land of silver souls”, título de su tercer trabajo discográfico  publicado por B Core, obviando el disco compartido con Ivan Julian, ratifica esta progresión. Una magnifico aquelarre sonoro a ritmo de garage, rock y psicodelia evocando el espíritu de Sonic Youth, Stooges, The Cramps o Bowie.

Antes de nada, quisiera daros la enhorabuena por vuestro trabajo en “In The Land Of Silver Souls”.

Muchas gracias

¿Veis este trabajo como una evolución estilística de “Rising mountains”?

En todos los trabajos hay una continuidad estilística, un trazado donde nos interesa que se vea nuestra mano y que vaya creciendo o arañando. En relación al estilo, no estamos detrás de un sonido en particular más que el propio y que abarque nuestras inquietudes. Cada disco lo trabajamos con mucha intensidad. Vemos una evolución brutal en el audio. Eso se debe a que cada vez podemos grabar en mejores condiciones, 'In The Land Of Silver souls' lo grabamos en cinta analógica en el estudio de Santi García, las mezclas fue trabajo de Agnello y son mezclas que te pegan en la cara, nosotros lo sentimos a él empujándonos, respaldándonos desde el potenciómetro. El acabado final del mastering es de Golden, logra una potencia increíble sin saturar. Es un mastering distinguido y a la vez brutal. Lo escuchamos esta semana en vinilo, hablando más allá de lo que nos toca, que son las composiciones y la ejecución, es increíble la potencia que tiene el disco.

En “In the land…” habéis levantado un poco el pie del acelerador ¿Es algo premeditado o simplemente salió así?

La velocidad es una constante en Capsula, convivimos con la velocidad pero en un sentido romántico, relacionado a las road movies, a la generación beatnick, a los viajes intergalácticos de Alphaville y a la vez a lo desconocido. Había algo premeditado a la hora de meternos en tiempos lentos, que no son muchos en el disco, pero que aparecen y desaparecen en momentos clave. Como construcciones o visiones desde la ventanilla de un coche. En directo es otra historia, es un avance constante donde vamos subiendo, pasando por distintas estaciones, una canción detrás de otra, algo kraut mezclado con california del 68, Led Zeppelin con space rock, garage sideral, noise subiendo la intensidad pero porque nosotros mismos somos arrastrados por la fuerza y llega a un punto donde todo puede pasar.

Este disco quizá es más denso y menos directo, necesita unas cuantas escuchas para calar en el oyente…

Si es cierto. Y eso creo que es bueno. Tiene algo atemporal que personalmente me atrapa. La densidad es una búsqueda que tenemos hace tiempo, cómo minimizar elementos y a la vez sonar a más. El directo y la cantidad de conciertos nos va enseñando como hacerlo. Amamos ser un trío de rock: guitarra, bajo y batería, pero no reconocemos limitaciones, queremos sonar infinitos, es nuestra meta que siempre vamos empujando. Poder atravesar géneros sin pestañar, multiplicarnos si hace falta o convertirnos los tres en uno solo.

Hay dos canciones que me llaman poderosamente la atención, ¿qué podéis contarnos sobre ellas? Una es “Re death” y la otra es “Dreaming in Black and blue”

Las dos que nombras son justamente las canciones donde lanzamos una cuerda hacia fuera probablemente hacia adelante. Re death empezó como algo extrañamente cercano al Math Rock y se fue transformando, a medida que nos acordábamos de ritmos andinos. De chiquitos en la escuela en Argentina además de rock te enseñan música andina en la clase de música. Cuando eres niño te parece muy aburrido porque son ritmos lentos, muy aéreos y a la vez con gran fortaleza de las montañas. Pero quedan guardados en la psiquis, las voces y se mezclan con la psicodelia. Dreaming no la quiero desnudar, cada vez que la oímos nos pone los pelos de punta.

En el disco se escuchan arreglos más bien tecnológicos, ¿sois fans del space-rock?

Hay space rock por todos los ángulos, esta es otra constante en Capsula desde sus inicios. Siempre contamos que el nombre del grupo proviene de las canciones de Bowie del “Space Oddity”, pero tan importante como Bowie fue el "Ladies & Gentlemen We Are Floating In Space" de Spiritualized, del 97 que fue el año de formación del grupo. La portada como prospecto de medicina, ahí he dicho bastante.

La grabación se hizo en varios estudios de España, pasando a viajar a EEUU para terminar de rematar el trabajo, ¿Qué buscabais en concreto en esta producción?

Queríamos hacer crecer el audio, pero también ponernos a prueba. El disco anterior fue una prueba de fuego para nosotros, mirar en los ojos a los anglosajones y ver qué les parece. Siempre teníamos la fantasía de romper esa barrera que hay entre el rock anglosajón y el rock del resto del mundo. Hoy parece más fácil pero hace cinco años no te cuento y ni hablar de hace diez. Era más probable que un grupo de Marte entrara en las radios de Estados Unidos e Inglaterra que uno de origen latino haciendo rock y que por supuesto no estuviese catalogado como world music. Hubo excepciones pero muy pocas. Así que fue un mirar a los ojos de la gente y decir esto somos y vamos a hacer que te mole. Nosotros no queremos engañar a nadie porque no nos sirve engañarnos a nosotros mismos. SXSW fue una prueba también. Con ‘Rising Mountains’ vimos la aprobación máxima y fue una sorpresa muy grande porque de esperar un bueno... no está tan mal, por lo menos tienen actitud, recibimos alabanzas muy grandes que nos cambiaron totalmente los planes. La cabeza nos hizo crack. Con ‘In The Land…’ veíamos chances de llegar también al publico anglosajón así que queríamos que fuese un trabajo en conjunto, un trío también como nosotros pero de producción, por un lado en Sant Feliu con Santi, en Bilbao con Martin y en Brooklyn con Agnello. Los tres muy compenetrados y en contacto, enviándonos fotos con las distancias de los micrófonos, la porosidad de las paredes (risas), ese es Martin que es un loco del sonido y Agnello es un alquimista, Santi la tranquilidad y gusto indiscutible por las baterías y bajos cañón, era un dream team.

¿Qué diferencias encontráis entre trabajar aquí y allí?

No muchas.

La presentación del CD está muy cuidada, ¿qué importancia le dais a la estética en vuestra música?

Somos bastante desprolijos nosotros personalmente pero si se trata de crear mundos es otra cosa, en cada disco nos gusta meternos en una película donde lo primero que hacemos es tratar de entender donde estamos parados y cómo podemos avanzar al riesgo, sin aburrirte ni aburrirnos, claro. A veces tenemos algunas respuestas pero no son completas, así que vamos empujando y las imágenes nos ayudan a verlo. Está claro que en Capsula hay mucho elementos del rock de otras épocas pero los lanzamos hacia adelante. Usamos mucho los recuerdos pero no los idealizamos. Hay una lucha de estéticas que crean una nueva. Ahí apuntamos. Si no, es aburrido. Por un lado es bueno porque se hace difícil catalogarnos dentro de una escena, estética o moda, a pesar de que en nosotros haya unas constantes. Es un recorrido menos rápido pero mucho más apasionante.

De vuestro directo se hablan maravillas, ¿cuál es vuestra filosofía escénica?

Nos gusta mucho estar arriba del escenario y la verdad es que nos interesa darlo todo, es lo único que tenemos en nuestras mentes cuando estamos tocando. Los tres lo disfrutamos mucho, queremos arañar el cielo del sonido. Si una vez llegas a rozar una molécula del sonido por un instante, estás perdido, se convierte en una adicción.

En vuestro anterior trabajo colaborasteis con Ivan Julian (Richard Hell and the Voivods). ¿Qué tal os fue con él?

El nos mezcló el disco anterior y luego nosotros grabamos con él para The Naked Flame, su disco tras 30 años de parón, no musical porque el siguió con otros proyectos, pero sí de estar al frente de un grupo. La experiencia fue muy buena. Giramos por País Vasco, Francia y Estados Unidos. Nos hicimos muy amigos y vivimos todos juntos, él primero en nuestra casa en Bilbao y luego nosotros en su casa en Brooklyn. Luego por razones obvias, nosotros estamos aquí y él allí, se complicaba para tener una continuidad. Así que decidimos que fuese un ciclo muy divertido para todos. Tenemos muy buenos recuerdos sobre todo de la gira en Francia, el nos regalaba libros sobre Exile on Main Street. Es un gran coleccionista de los Rolling Stones. Nos llevamos muy bien.

Parece que está teniendo muy buena acogida entre crítica y público. Y no solo en España, ¿qué nos podéis contar de vuestro paso por el festival de Austin, Sound Showcase SXSW?

Es un festival que dura una semana en el centro de Austin, hay escenarios por todos lados. Copan hasta las iglesias, los parkings, los parques, las terrazas, los carritos de helado, cada rincón de la ciudad sirve para montar un escenario. Es una locura, todos los grupos pasan por Austin, había 2000 grupos para el SXSW oficial, mas las fiestas durante el día... se pasaron. Este año fue nuestro cuarto año en SXSW. Fue un trabajo de hormiguitas. El primer año tuvimos suerte, nos fue bien y aprendimos muchas cosas, así que nos la jugamos y decidimos volver. El segundo año, el 2009 ya fue la hostia de suerte, fuimos portada de un periódico, David Fricke nos destacó en Rolling Stone, la prensa empezaba a hablar de nosotros como sus favoritos. Fue muy impactante y cambió todo. Así que en el 2010 allí estábamos otra vez. En el 2010 nada más acabar el concierto nos ofrecieron festivales, salas, así que estuvimos de gira en Octubre de ese año por la costa oeste, por chicago y Nueva York. Este año no estábamos seguros de volver, pensábamos que habíamos tocado techo, nos habían confirmado del festival, pero estábamos sin un céntimo para los billetes de avión. Sabíamos de la plataforma Sounds From Spain que suelen llevar cada año unos 5 o 6 grupos y ayudan con los pasajes. Así que les enviamos una carpeta con los recortes de prensa de los otros años. Al ver que todos los años íbamos por nuestra cuenta, ganándonos al público y a la prensa solos, dentro de una maraña de miles y miles de grupos, creo que los convencimos. Estuvo bueno porque otros años iban como representantes grupos más mainstream y este año se nota que cambió la línea con grupos de sellos independientes y fue mejor, la respuesta de la gente fue rotunda. Este año fue muy gracioso que recomendaban nuestro concierto en la cadena Fox, Capsula todo el mundo los ama. No se cortaban nada.   

Habéis hecho un buen número de giras por diferentes países europeos y también por EEUU ¿Creéis que vuestra propuesta tiene mayor acogida en los países no latinos? ¿Por qué?

En Sudamerica y en España tenemos muy buena respuesta, pero es cierto que llama la atención la buena acogida del resto de Europa y Estados Unidos. Aquí ya nos sentimos queridos, nos llevó tiempo porque había muchos estereotipos que romper. Nuestra elección fue la carretera, el boca a boca, y fue una elección a gusto. Lo que somos es lo que hay arriba del escenario por eso creo que la gente lo toma bien.

¿Cómo surgió la idea de tocar el “Ziggy Stardust” de Bowie en vivo? ¿Cómo resultó la experiencia?

La idea nació de Jerry Corral, periodista de Bilbao, para un ciclo que tenía en mente donde distintos grupos de Bizkaia harían canciones de artistas que les hayan influido de una u otra manera. A nosotros nos propuso el Raw Power de Stooges o el Ziggy de Bowie. El Raw Power hubiese estado bueno, pero nos parecía que era más arriesgado para nosotros hacer todo el Ziggy Stardust de principio a fin y en su mismo orden. Así que en ello nos metimos. Cuando escuchamos el disco ya con mente de tocarlo fue “y ahora cómo hacemos con la cantidad de cuerdas que hay en el disco”, la cantidad de voces de Bowie que van apareciendo por un lado y por otro, sin respiro. Estuvimos escuchando el 'Dark side of the moon' que hicieron Flaming Lips y dijimos por aquí. Estuvimos dos meses enteros metidos en su universo, mientras seguíamos de gira con Capsula. Invitamos a Gaizka Insunza, guitarra del grupo Audience y a Iosu Urkidi, saxo de Eureka Hot 4, para completar la experiencia. Ya estábamos obsesionados, soñábamos con Ziggy, tiene una carga visual muy fuerte, las canciones del disco son himnos sobre la sexualidad, las drogas, la amistad masculina, las alucinaciones... Nos va a costar despegarnos de ese disco.

¿Planes de futuro?

Girar, tocar, en junio vamos de gira por Sudamérica, volvemos y seguiremos tocando por algunos festivales. En Agosto a Estados Unidos. Hasta ahí puedo leer.

Autor: M. A. Velaza

Bookmark and Share