Conciertos

 

23-06-2013

Black Is Back. Matadero, Madrid


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Este pasado fin de semana pudimos volver a disfrutar de la segunda edición del festival “Black Is Back”, que ya arrancó el pasado año con nombres de la talla de James Hunter, Eli Paperboy Reed o The Impressions. Este año, sin embargo, reinaban las divas del soul, y el sábado fue un día completamente dedicado a las féminas. 

Dentro del panorama nacional, estaban The Sweet Vandals, que desde temprano nos hicieron entrar en calor (y no sólo por el calor soporífero que hacía allí dentro debido a unos problemas de acondicionamiento) con buen ritmo y mucha energía tras el colofón final de “Out Of My Head”.

Nicole Willis & The Soul Investigators fueron los siguientes en subir al escenario, pero la voz calmada y suave de Nicole hizo que el ritmo bajara, ya que en algunos momentos la actuación se hizo algo pesada. Algo que según se mire, podía tener su lado bueno, ya que un poco de “calma” antes de la actuación de la cabeza de cartel, era la antesala perfecta para la llegada de la gran Irma Thomas, que consiguió agolpar a mucha gente en cuestión de segundos.

¿Qué decir de Irma? Increíble. A sus 72 años demostró y dejo bien claro por qué es la diva del soul. Acompañada de su marido, que no dejo de estar pendiente de ella en ningún momento, subió al escenario con su tablet (que le servía de ayuda para recordar sus temas) y una toalla para soportar el calor que permanecía en la nave. Enérgica, viva, alegre y nostálgica fue cómo se mostró y lo que transmitió a todos los que allí la seguíamos. Apenas sin forzar, se abría un torrente de voz que acaparaba toda la atención y abrumaba todos los sentidos. No quiero hablar mucho de la banda que le acompañó, porque para mi gusto, estuvieron fuera de lugar, no creo que fueran una banda para ella, y de hecho la imagen conjunta rompía un poco  el encanto en escena. Los músicos parecían seguir las canciones sin más, y cuando la diva se marchó del escenario, de repente la banda se alzó y tuvieron su momento, por así decirlo, pero terminar la actuación con “Forever Young” de Bob Dylan en la portentosa voz de Irma Thomas….era demasiado inencumbrable.

Domingo tan caldeado como el sábado, pero esta vez los problemas de sala fueron resueltos y pudimos disfrutar con mayor frescura los conciertos abrasivos que ofrecían Tokyo Sex Destruction y Guadalupe Plata. Con mucha fuerza y mucha caña arrancaban los catalanes, sonidos garajeros y potentes para empezar la tarde. El cantante, como buen showman, ofreció mucho ritmo y energía a base de movimientos “estrambóticos” acompañado de buenos temas. Pero todo lo que sube, baja, y ellos fueron decayendo a medida que terminaba el concierto, no se sabe muy bien por qué, pero parecían estar “disgustados” con la organización por varios comentarios desafortunados que tuvo el cantante entre canción y canción, lo que resultó muy desagradable para los que estábamos allí. Así que, objetivamente dieron un buen concierto, pero sólo a nivel musical, la actitud fue bochornosa. Lo que empezó como Tokyo Sex Destruction acabó como “Tokyo Autodestruction”. Minutos más tarde, se subían al escenario Guadalupe Plata, que con su blues fangoso, atormentado, árido, frenético, incendiario… (se me llena la boca y no termino) consiguieron tener al público a sus pies y quitar el mal sabor de boca anterior. Muy profesionales, muy buenos, supieron a poco, porque todos queríamos más Guadalupe.

The Excitements, qué gran sorpresa. Una gran banda, al más puro estilo “The Blues Brothers”, que abría paso a su cantante, una joven negra, pequeña, delgada, que lucía un vestido brillante cargado de flecos que ensalzaban los movimientos de la cantante, y es que toda ella era pura energía. Lo estaba pasando en grande y así nos los hizo pasar, porque pese a su pequeña figura, el escenario le quedaba pequeño.

El festival ya estaba tocando su fin y sólo quedaba por ver a otra gran diva, Ann Sexton. Un concierto amable y dulce para terminar la noche del domingo. Cantó varias versiones entre las que destacaron el “Respect” de Otis Redding y el “Chain of Fools” de Aretha Franklin, una despedida de festival muy emotiva.

 

Esperemos que este festival permanezca por mucho tiempo, porque merece la pena, nos retrotrae a los 60 y con ellos a grandes artistas, así que larga vida “Black Is Back”!!!

Autor: Cristina Sánchez García

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