Conciertos

 

07-02-2014

Beastö Blancö. Sala Explosivo Club!, Zaragoza


1

Reto difícil para los californianos en su presentación al público hispano. Con poca promoción y solamente un disco, era complicado prever el resultado de la gira. Sin embargo, confiamos en Beastö Blancö y nuestra apuesta resultó ser la acertada. “El infierno en Explosivo Club”, así podría rezar el titular de lo acontecido la pasada noche y es que hay conciertos que nunca olvidarás por razones obvias. ChuckGarric es un curtido guitarrista que ha trabajado al lado de grandes nombres del hard-rock destacando sobre todos Alice Cooper. Ahora es cuando se enfrenta al hecho de liderar su propia banda que mezcla el hard-rock americano, la rapidez de Motörhead y el sonido industrial de White Zombie. Mezcolanza de estilos a priori un tanto extraña pero que define el concepto de la banda. Si a eso le añadimos el show escénico heredado por nada menos que la estirpe de VincentFournier, Calipo Cooper, estamos ante un hijo bastardo de la factoría Cooper Band. También ayudaba su look patilludo que remitía a la primera formación de los años 70. En cuanto al repertorio, prácticamente repasó el primer larga duración Live FastDieLoud, un claro homenaje al Free forall de su admirado Ted Nugent. El concierto se desarrolló con ritmo intenso sin dar lugar a concesiones. La banda sonaba compacta y contundente apoyada en riffs pesados, guitarras afiladas, una potente voz rasgada de Chuck, una más que sólida batería, atmósferas siniestras e industriales delteclado y los gritos desquiciados de Calipo. La hija de Alice Cooper interpreta el papel que haría su padre imitando prácticamente todos los gestos del rey del shock-rock. Pero el destino nos tenía guardada una sorpresa. Hacia mitad del show, y justo cuando la guitarra de Chuck comienza a echar humo, uno de los monitores también lo hace, creyendo todos que forma parte del número pirotécnico. Cual fue nuestra sorpresa al comprobar que se estaba quemando de verdad. Rápidamente fue desalojado el aparato chamuscado con la consiguiente sorpresa de banda y público. La respuesta de Chuck fue: “Ha venido el diablo”. No es de extrañar que el reverso de su guitarra luciera la frase “HellYeah!”. Anécdotas de este tipo convertidas en mitos son las que hacen grandes a los grupos. Esto no afectó al devenir del show, más bien lo elevó en temperatura. En la parte final se despidieron en los bises con “GangBang” y el esperado “School’sOut” cerrando una noche extraña pero con la certeza de haber visto algo grande y único. Chuck agradeció enormemente a los pocos asistentes que apoyaron la primera y esperemos que no última visita de la “bestia blanca” a la piel de toro.

 

Autor: Rubén Vela

Bookmark and Share