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16-09-2006
Azkena Rock 2006, poco ruido y muchas nueces
El Azkena Rock de este 2006 ha superado con nota las expectativas, bastante negativas, que tenían los asiduos al festival cuando vieron el cartel definitivo. Las actuaciones han mantenido la intensidad de antaño y han demostrado que el de Vitoria sigue si
Cuando se anunció el cartel del Azkena Rock de este 2006, muchos seguidores y habituales del festival pusieron el grito en el suelo a la vista del cartel. Unos se quejaban de la falta de Stoner, otros de la presencia como cabezas de cartel de Pearl Jam, otros preferían concentrar sus iras en la ausencia propuestas más duras, otros en la repetición de bandas, etc, etc. Todo el mundo tuvo su ración de jarabe de palo con la organización en el punto de mira. Lo que pocos esperaban es que el Festival funcionara tan bien como lo hizo a nivel de calidad.
Jueves (Festival-Día 1)
El Jueves abrieron fuego unos, más que correctos, Sharon Stoner tras los que apareció la propuesta de Guarro, una de las últimas incorporaciones del Festival. Su concierto dejó la sensación de que la cosas no acababa de arrancar. Todo cambió con las llegada de Scott McCaughey y sus Young Fresh Fellows, con una propuesta fresca que contrastaba con el tremendo calor del escenario Azkena. A pesar de ello la banda se deó la piel y el escaso público supo agradecérselo.
Con The Waterboys empezaron lo que podríamos llamar palabras mayores, si obviamos la excelente descarga de diversión de Young Fresh Fellows. El siempre especial Mike Scott se presentó, para la ocasión, acompañado sólo por piano y violín, amén de su guitarra acústica, para facturar un concierto fantástico, lleno de matices y de clásicos, sobre todo del reeditado recientemente "Fisherman´s Blues".
Tras los escoceses, los legendarios Green On Red tomaban el relevo con Chuck Prophet al frente y dispuestos a demostrar que son unos de los padres de eso que ahora llaman "Americana". El show fue más que correcto aunque las voces sufrían de un sonido excesivamente bajo. Los decibelios subieon con un "Sixteen Ways" explosivo. Lástima que parte del público se perdió sus últimos minutos para ir cambiando de escenario y acercarse a La Iguana.
Lo de Iggy Pop & The Stooges no tiene nombre. Impresionante de principio a fin, lleno de fuerza y garra. Vamos, lo de siempre. Parece mentira que tanta energía se pueda concentrar en una persona de la edad de Iggy. Quizá los temas nuevos flojean un poco, y no acabamos de entender el porqué de dos versiones de "I Wanna Be Your Dog", pero, a pesar de eso, el concierto quedó marcado como uno de los mejores del festival. Para acabar con la noche los Misfits demostraron el por qué muchos seguidores no acaban de entender la razón para seguir adelante con esta formación, a pesar de lo cual, los clásicos de la banda siguen mostrándose como temas más que resultones.
Viernes (Festival-Día 2)
La segunda jornada empezaba con la prometedora actuación de unos Uzzhuaïa que tuvieron que lidiar con ser uno de los conciertos más tempraneros de todo el festival. Presentaron los temas de su nuevo y homónimo trabajo y estuvieron más que correctos. Otra cosa fue lo de Marah. A los hermanos Bielanko y compañía les importó poco el horario y tener el sol pegando como nunca ante el escenario Azkena y al público tampoco le importo. Soberbios, como siempre, la fiesta empezó desde el primero de sus temas hasta el último, con versión de The Who incluída. Eso provocó que la gente les obligara a realizar un bis inesperado en el que fue otro de los grandes momentos del festival. Tras ellos, The Bottle Rockets no pudieron seguir el ritmo, a pesar de arrancar con una prometedora versión del "Trust Yourself" de Bob Dylan, que fue un oasis en un show tirando a soso a pesar de los buenos temas de los de Brian Henneman.
Gang Of Four estuvieron aceptables y parecieron gustar a la gente que no había optado por descansar tras la descarga de Americana y lo que se avecinaba aquella noche. Eagles Of Death Metal, sin Josh Homme, sonaron potentes y compactos, generando energía entre la gente y provocando grandes momentos melódicos, con una excelente versión de The Damned para finalizar. Tras ellos, quizá no era el mejor momento para las legendarias melodías de Big Star, a pesar de que los de Alex Chilton demostraron el porqué de esa categoría de mitos, más por su repertorio que por su interpretación.
Y llegó otro de los grandes momentos del Festival: la actuación de unos soberbios Redd Kross. Aplastantes. Los hermanos McDonald y compañía demostraron cual era el motivo de esa expectación que suscitaban entre todos los presentes. La gente bailó, se divirtió, cantó, todo al son de unos temas convertidos, en muchas ocasiones en clásicos: "Show Time", "Crazy World", e incluso "Neurotica" en unos bises que supieron a poco tras una descarga de emociones tan intensa. Absolutamente soberbios.
Tras Redd Kross, la actuación de Buckcherry supo a poco, a pesar de lo interesante de algunas de sus canciones. Josh Todd es un buen frontman pero con demasiadas inclinaciones a posturas ensayadas que no le hacen ningún bien a la banda. A pesar de eso la actuación tuvo sus momentos de intensidad remarcable como la interpretación de su hit, "Lit Up".
Había ganas por ver a los renovados New York Dolls tras el buen disco que han firmado este año. David Johansen y Sylvain Sylvain se subieron al escenario conscientes de que el partido lo tenían ganado de antemano. Los clásicos de la banda se fueron mezclando con temas de su nuevo disco, mejorando en los momentos en los que Johansen empuñaba la harmónica. Un muy buen concierto.
Sábado (Festival-Día 3)
El úlimo día del Festival se inició con algo menos de intensidad, quizá por el cansancio, a pesar del buen hacer de Kriston, Berri Txarrak (los mejores del inicio de la jornada tal como demostró la asistencia de público) o Kim Salmon (uno de los conciertos más flojos del Festival).The Nomads aparecieron intensos pero algo cansados y quizá, padeciendo en demasía el ambiente que flotaba en todo el recinto ante la cercanía de la llegada de Pearl Jam, los auténticos cabezas de cartel.
Supagroup demostraron que esa situación les importaba un bledo y descargaron su fiesta particular, repleta de himnos etílicos y llenos de ganas, cosa que pareció contagiar a la gente para lo que se le venía encima. No les importó ser la última confirmación del cartel y demostraron que merecían la titularidad.
¡Qué buenos Wolfmother! Espectaculares. Sin duda luchando cuerpo a cuerpo por el título de mejor concierto de este año. Llenos de potencia y de calidad, de mucha calidad. Parece increíble que tres músicos puedan demostrar tanta energía...La banda se empeñó en demostrar que ls buenas críticas de su primer disco y una hora tan buena en el cartel no eran fruto de la casualidad, y doy fe de que lo consiguieron al cien por cien.
My Morning Jacket dejaron claro porque están situados en un terreno indefinido en cuanto a etiquetarlos. La banda está segura de sus prestaciones y se mueve con soltura en los estribillos grandilocuentes y en las melodías pesadas, en el buen sentido de la palabra, que engrandecen un directo que quizá no acababa de encajar ante lo que tenía alrededor. A pesar de ello, podemos hablar de un buen concierto.
¿Y qué decir de los rejuvenecidos Pearl Jam? Pues que están espléndidos, con un Vedder en uno de sus mejores momentos tanto artístico como personal. El concierto reunió un sinfín de grandes momentos como un excepcional "Even Flow" con todo el público coreando el estribillo, las bromas de Vedder, los músicos tocando subidos a caballito uno encima del otro, el frontman duchándose en vino, o un homenaje a los Ramones fallecidos a través de "I Believe In Miracles". Pearl Jam eran cabezas de cartel, lo sabían y demostraron el porqué. Se pueden discutir muchas cosas sobre la banda pero no que está en un momento dulce, dulce. Poco importó a la gente la posterior actuación de Mondo Generator...Las cosas ya no estaban para lujos y los de Nick Olivieri pasaron casi despaercibidos después del fabuloso concierto de los de Seattle.
Jueves (Festival-Día 1)
El Jueves abrieron fuego unos, más que correctos, Sharon Stoner tras los que apareció la propuesta de Guarro, una de las últimas incorporaciones del Festival. Su concierto dejó la sensación de que la cosas no acababa de arrancar. Todo cambió con las llegada de Scott McCaughey y sus Young Fresh Fellows, con una propuesta fresca que contrastaba con el tremendo calor del escenario Azkena. A pesar de ello la banda se deó la piel y el escaso público supo agradecérselo.
Con The Waterboys empezaron lo que podríamos llamar palabras mayores, si obviamos la excelente descarga de diversión de Young Fresh Fellows. El siempre especial Mike Scott se presentó, para la ocasión, acompañado sólo por piano y violín, amén de su guitarra acústica, para facturar un concierto fantástico, lleno de matices y de clásicos, sobre todo del reeditado recientemente "Fisherman´s Blues".
Tras los escoceses, los legendarios Green On Red tomaban el relevo con Chuck Prophet al frente y dispuestos a demostrar que son unos de los padres de eso que ahora llaman "Americana". El show fue más que correcto aunque las voces sufrían de un sonido excesivamente bajo. Los decibelios subieon con un "Sixteen Ways" explosivo. Lástima que parte del público se perdió sus últimos minutos para ir cambiando de escenario y acercarse a La Iguana.
Lo de Iggy Pop & The Stooges no tiene nombre. Impresionante de principio a fin, lleno de fuerza y garra. Vamos, lo de siempre. Parece mentira que tanta energía se pueda concentrar en una persona de la edad de Iggy. Quizá los temas nuevos flojean un poco, y no acabamos de entender el porqué de dos versiones de "I Wanna Be Your Dog", pero, a pesar de eso, el concierto quedó marcado como uno de los mejores del festival. Para acabar con la noche los Misfits demostraron el por qué muchos seguidores no acaban de entender la razón para seguir adelante con esta formación, a pesar de lo cual, los clásicos de la banda siguen mostrándose como temas más que resultones.
Viernes (Festival-Día 2)
La segunda jornada empezaba con la prometedora actuación de unos Uzzhuaïa que tuvieron que lidiar con ser uno de los conciertos más tempraneros de todo el festival. Presentaron los temas de su nuevo y homónimo trabajo y estuvieron más que correctos. Otra cosa fue lo de Marah. A los hermanos Bielanko y compañía les importó poco el horario y tener el sol pegando como nunca ante el escenario Azkena y al público tampoco le importo. Soberbios, como siempre, la fiesta empezó desde el primero de sus temas hasta el último, con versión de The Who incluída. Eso provocó que la gente les obligara a realizar un bis inesperado en el que fue otro de los grandes momentos del festival. Tras ellos, The Bottle Rockets no pudieron seguir el ritmo, a pesar de arrancar con una prometedora versión del "Trust Yourself" de Bob Dylan, que fue un oasis en un show tirando a soso a pesar de los buenos temas de los de Brian Henneman.
Gang Of Four estuvieron aceptables y parecieron gustar a la gente que no había optado por descansar tras la descarga de Americana y lo que se avecinaba aquella noche. Eagles Of Death Metal, sin Josh Homme, sonaron potentes y compactos, generando energía entre la gente y provocando grandes momentos melódicos, con una excelente versión de The Damned para finalizar. Tras ellos, quizá no era el mejor momento para las legendarias melodías de Big Star, a pesar de que los de Alex Chilton demostraron el porqué de esa categoría de mitos, más por su repertorio que por su interpretación.
Y llegó otro de los grandes momentos del Festival: la actuación de unos soberbios Redd Kross. Aplastantes. Los hermanos McDonald y compañía demostraron cual era el motivo de esa expectación que suscitaban entre todos los presentes. La gente bailó, se divirtió, cantó, todo al son de unos temas convertidos, en muchas ocasiones en clásicos: "Show Time", "Crazy World", e incluso "Neurotica" en unos bises que supieron a poco tras una descarga de emociones tan intensa. Absolutamente soberbios.
Tras Redd Kross, la actuación de Buckcherry supo a poco, a pesar de lo interesante de algunas de sus canciones. Josh Todd es un buen frontman pero con demasiadas inclinaciones a posturas ensayadas que no le hacen ningún bien a la banda. A pesar de eso la actuación tuvo sus momentos de intensidad remarcable como la interpretación de su hit, "Lit Up".
Había ganas por ver a los renovados New York Dolls tras el buen disco que han firmado este año. David Johansen y Sylvain Sylvain se subieron al escenario conscientes de que el partido lo tenían ganado de antemano. Los clásicos de la banda se fueron mezclando con temas de su nuevo disco, mejorando en los momentos en los que Johansen empuñaba la harmónica. Un muy buen concierto.
Sábado (Festival-Día 3)
El úlimo día del Festival se inició con algo menos de intensidad, quizá por el cansancio, a pesar del buen hacer de Kriston, Berri Txarrak (los mejores del inicio de la jornada tal como demostró la asistencia de público) o Kim Salmon (uno de los conciertos más flojos del Festival).The Nomads aparecieron intensos pero algo cansados y quizá, padeciendo en demasía el ambiente que flotaba en todo el recinto ante la cercanía de la llegada de Pearl Jam, los auténticos cabezas de cartel.
Supagroup demostraron que esa situación les importaba un bledo y descargaron su fiesta particular, repleta de himnos etílicos y llenos de ganas, cosa que pareció contagiar a la gente para lo que se le venía encima. No les importó ser la última confirmación del cartel y demostraron que merecían la titularidad.
¡Qué buenos Wolfmother! Espectaculares. Sin duda luchando cuerpo a cuerpo por el título de mejor concierto de este año. Llenos de potencia y de calidad, de mucha calidad. Parece increíble que tres músicos puedan demostrar tanta energía...La banda se empeñó en demostrar que ls buenas críticas de su primer disco y una hora tan buena en el cartel no eran fruto de la casualidad, y doy fe de que lo consiguieron al cien por cien.
My Morning Jacket dejaron claro porque están situados en un terreno indefinido en cuanto a etiquetarlos. La banda está segura de sus prestaciones y se mueve con soltura en los estribillos grandilocuentes y en las melodías pesadas, en el buen sentido de la palabra, que engrandecen un directo que quizá no acababa de encajar ante lo que tenía alrededor. A pesar de ello, podemos hablar de un buen concierto.
¿Y qué decir de los rejuvenecidos Pearl Jam? Pues que están espléndidos, con un Vedder en uno de sus mejores momentos tanto artístico como personal. El concierto reunió un sinfín de grandes momentos como un excepcional "Even Flow" con todo el público coreando el estribillo, las bromas de Vedder, los músicos tocando subidos a caballito uno encima del otro, el frontman duchándose en vino, o un homenaje a los Ramones fallecidos a través de "I Believe In Miracles". Pearl Jam eran cabezas de cartel, lo sabían y demostraron el porqué. Se pueden discutir muchas cosas sobre la banda pero no que está en un momento dulce, dulce. Poco importó a la gente la posterior actuación de Mondo Generator...Las cosas ya no estaban para lujos y los de Nick Olivieri pasaron casi despaercibidos después del fabuloso concierto de los de Seattle.
Autor: Eduardo Izquierdo
Copyright Sonic Wave Magazine 2009






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