Entrevistas
25-10-2009
Alondra Bentley, un ángel llegado desde Gran Bretaña
Es posible que para muchos Alondra Bentley sea una desconocida, para otros otra de esas jovenzuelas de las que hablan las publicaciones de tendencias, siempre atentas a cualquier cosa con gancho que se les ponga a tiro para rellenar sus páginas y que sus lectores piensen están a la última y que son de lo más cool. Sí, ella no tiene la culpa, pero es una de las beneficiadas del revuelo mediático generado por el, llamémosle, “fenómeno Russian Red”. Pero, en cualquier caso, siempre es conveniente separar el grano de la paja. Es la historia de siempre: ya pasó con el grunge, también con el supuesto revival punk de mediados de los noventa y en realidad ha ocurrido con cualquier otra (supuesta) escena musical que acaba siendo sobre explotada y magnificada por los medios, convertida en un saco en el que caben artistas genuinos y talentosos, arrivistas y oportunistas, repescados (que en realidad ya llevaban unos años haciendo eso mismo sin que nadie se fijase en ellos)… Y es que a las discográficas se les ponen los ojos brillantes cuando atisban la menor posibilidad de negocio y, claro, el movimiento musical en cuestión se acaba convirtiendo en un “todo vale” en el que si pueden te meterán –sin remordimiento alguno- gato por liebre. No vamos a hablar de lo malo –que siempre es una pérdida de tiempo- sino de lo bueno, y lo de Alondra es no es bueno, es muy bueno, realmente bueno: un álbum de debut de los de quitarse el sombrero, cargado de dulzura y pasión, pero, sobre todo, de bellísimas canciones, que al fin y al cabo de es de lo que debería tratarse.
Me ha sorprendido mucho tu disco. No me malinterpretes, pero no parece el de una debutante. Las referencias musicales no son las de tu generación y encuentro una madurez poco usual en un primer trabajo, en el que parece que las ideas están muy claras.
Es el primer disco, pero en realidad ha tardado mucho en llegar. Aprendí a tocar de una manera autodidacta y llevo diez años componiendo. Han sido unas cuantas maquetas, años tocando en directo y eso me ha permitido tener muchas canciones para poder elegir entre ellas, pensar muy bien el sonido que quería para cada una de ellas. En cuanto a las influencias, sí que creo que de cara al disco mis influencias principales son los que escuchaba en casa cuando era pequeña, discos de folk, rock o blues que tenían mis padres y también otras cosas que escuchaban mis hermanas mayores. Pero por supuesto que he escuchado todo lo que me ha tocado generacionalmente: el indie, el grunge, britpop…
¿Con qué edad viniste a vivir a España?
Con cinco años. En realidad soy prácticamente española, sólo que los veranos iba a Inglaterra y así aprovechaba para conocer nuevas bandas. En realidad durante mi adolescencia escuchaba todo lo que caía en mis manos. Vivía en el campo y básicamente escuchaba la radio todo el día y me grababa cintas con los discos que mi amigo Pablo me pasaba en el instituto, de los cuales la mayoría eran de britpop, grupos como The Stone Roses, Shed Seven, Lightning Seeds, Elastica, Pulp, The Divine Comedy, Dubstar, Gene, Marion y un amplísimo etc. Hubo auténticas revelaciones para mí con grupos como Red House Painters, Stereolab, Broadcast, Belle & Sebastian, Damon & Naomi, Luna, Cinerama, The Magnetic Fields o cantantes como Françoise Breut, Elliot Smith, Bright Eyes, Cat Power, Dominique A, etc.
Tampoco es demasiado normal debutar en solitario, en lugar de hacerlo en una banda…
Bueno, canté en los típicos grupos de instituto con los amigos, para tomar unas cervezas en el local y pasar un buen rato. Después de unos años empecé a tocar la guitarra también y estuve en First Aid. Hacíamos temas bastante lánguidos, con bases muy tranquilas y micro soniditos, un poco al estilo de Mum.
“Ashfield Avenue” es el nombre de tu disco, pero también la calle donde naciste. ¿De qué ciudad?
Lancaster, en Inglaterra. Era muy pequeña cuando vine, pero valoro mucho esos recuerdos, te marcan y hacen que lo eches más de menos. Y al ser mi madre inglesa he vivido siempre con una constante referencia al país en el que no vives pero del que formas parte.
Cuando una mujer hace folk. Parece inevitable que en las influencias aparezca el nombre de Joni Mitchell.
Me gusta, pero hay muchas otras referencias. Las artistas folk con la que más me identifico son Vashti Bunyan y Karen Dalton y no sólo musicalmente: Vashti Bunyan sacó su primer disco en el 70, pero no desarrolló su carrera como cantante porque fue a vivir a una granja con sus hijos. Es una idea muy romántica pero sin embargo me parece un entorno perfecto para escribir canciones. No sé si es con la que tengo más que ver o es realmente con la que me gustaría tener más que ver, que es algo que siempre pasa con los músicos que admiras. Y luego, aunque sean influencias masculinas, Nick Drake…
Inevitable también…
Sí, pero más ahora, desde hace unos años. Porque mi madre vivía en Londres en el 68 y salía por ahí al UFO -que era donde había tocado Nick Drake un par de veces- y ni sabía quién era ni si quiera había oído hablar de él.
Me he encontrado con más chicas que chicos que veneren a Nick Drake. No sé si es por su especial sensibilidad con los textos…
¿Tú crees? Bueno, hay una cosa sobre la que se habla bastante, porque no se ha terminado de aclarar ni en las biografías ni en libros cuál era su orientación sexual. Quizá no sea demasiado importante, pero puede haber preguntas que él se planteó y cómo le afectó y le influyó que hagan que unas personas se puedan sentir más o menos identificadas en ese sentido.
Tengo un amigo que asegura que leyendo una letra de una canción sabe si lo ha escrito una chica o un chico con un 90% de efectividad. ¿Tú crees que se puede hablar de una especial sensibilidad femenina a la hora de escribir letras?
No es algo sobre lo que haya pensado demasiado, pero a mí me interesan bastante esos casos en los que, a la hora de escribir, un chico conecta con su lado femenino o una chica con su lado masculino. Creo que es cuando más tienes que ofrecer al género contrario.
También es habitual que en la discoteca de mis amigas encuentro más discos de mujeres que en la de mis amigos…
Quizá me equivoque, pero creo que es básicamente una cuestión de identificación.
Me llamó la atención que el disco se abra con una canción llamada "..." y he intentado buscar en la letra alguna justificación al título, pero no he sido capaz.
Tiene la letra más encriptada del disco. Realmente resume las imágenes de un sueño que tuve, ese tipo de sueño que te deja completamente confundido cuando te despiertas. Los puntos suspensivos representan lo que se supone que va a suceder en el sueño (pero que nunca llega a verse) y que además tiene cierto paralelismo con lo que emocionalmente estaba sucediendo en mi vida ese momento.
Hay artistas que se desnudan (espiritualmente) en sus letras, otros prefieren situar a terceros como protagonistas de sus canciones…
Las mías no son siempre en primera persona, pero lo cierto es que, una vez hecho el disco y leyéndolas, son bastante más autobiográficas de lo que imaginaba mientras las hacía. Donovan decía que en el primer disco de cualquier artista se acaban plasmando muchísimas cosas de su vida, desde que nace hasta que se publica, pero que de cara al segundo era mucho más complicado.
Claro, es la famosa prueba del segundo disco… Y tú has puesto el nivel tan alto que lo vas a pasar mal para igualarlo.
La verdad es que este disco he tardado mucho en sacarlo y creo que la clave para el siguiente será no apresurarme en sacarlo con una fecha límite. Las canciones acaban siendo cosas muy personales y por tanto tiene que ir de la mano de lo que está pasando en tu vida y para mí, ahora mismo, encontrar tiempo me está costando, no es como antes. Así que no me voy a exigir si veo que no es el momento. Veo que hay cierta presión o urgencia para el segundo, pero creo que es crucial hacer las cosas en su momento. Por ejemplo Vashti Bunyan no sacó su segundo álbum hasta el 2005 y el primero había salido en 1970. Volvió a los escenarios acompañada por sus hijos y amigos, me pareció tan tierno verla en directo tan bien acompañada que hizo que la admirara aún más de lo que ya lo hacía. Tampoco es que yo tenga planes de aparcar la música, todo lo contrario, pero admiro tremendamente ese respeto por dejar que las canciones surjan de una manera tan espontánea y natural.
El sábado pasado estuve en Cáceres en la gala de los premios Pop-Eye y allí estaban Anni B. Sweet y las Boat Beam; hace dos días tocó en El Sol Eilen Jewell; ayer estaba en Madrid Shannon Wright; hoy estás tú… No sé si es casual o de repente parece que hay una eclosión de mujeres despuntando y en particular hay una tendencia al folk, no sé si podríamos hablar de una escena.
Me siento parte de una escena, pero de una forma muy involuntaria, porque casi viene más dada por los medios y a veces parece que antes de nosotras no existieran chicas que cantaran con una guitarra y me da mucha rabia, ¿qué pasa entonces con Ainara Legardon y otras que ya estaban? El papel de los medios es crucial, porque pueden estar pasando mil cosas, pero si no salen es como si no existieran. Me hace gracia, porque parece que hayamos llegado todas en un barco y nos hemos bajado en España con la guitarra para tocar (risas).
¿Qué tal con Paco Loco? Hablan maravillas de su estudio y de su habilidad, y eso que él no te ha producido.
La verdad es que el estudio es fantástico, porque tiene mil cosas vintage que son joyas y te lo puedes pasar bomba mirando. Pero aparte del equipo él es muy espontáneo y muy valiente y siempre anda proponiendo cosas que, en principio, algunas pueden parecer un disparate, pero luego en el disco el resultado tiene mucho sentido. Y eso que este trabajo lo traíamos muy pensado César y yo; él ha estado delante desde el primer momento, cuando empecé a escribir las canciones y quizá tenga un punto de objetividad que yo no tengo. Pero esa espontaneidad ha hecho que el disco respire, era algo que César por su experiencia tenía más claro que yo y las ideas de Paco han sido muy útiles.
Además del aporte de Paco ha habido muchísimos colaboradores en el disco, demasiados diría yo, o al menos muchos más de lo habitual…
Antes de ir a Cádiz a grabar tuve que hacer un auténtico sudoku de quién venía a grabar y quién se iba y qué era lo que había que grabar antes. Como empecé en 2006 a hablar de la posibilidad de grabar este disco los amigos se iban sumando, les apetecía estar en el disco y como la cosa se ha alargado tanto al final han sido muchísimos. Pero creo que se ha hecho con cuidado y muy bien pensado.
¿Por qué te decidiste por Absolute Beginers? Porque no es un sello que fuera muy conocido…
Mi disco es su primera referencia, pero les preferí a ellos antes que otras ofertas de otros sellos que no me daban ningún presupuesto y que simplemente me habrían fabricado un disco autoproducido en mi casa, que lo podría haber hecho, pero habría sido muy distinto y no era lo que yo quería. Pero Absolute Beginers contactó conmigo por MySpace y yo les dije donde y como lo quería grabar y estuvieron dispuestos a hacer una edición en vinilo y a otras cosas como cuidar las ediciones, incluir las letras en el libreto del compacto y el vinilo. Para mí es como un ritual leer las letras de un disco mientras lo escucho, es una experiencia mucho más completa.
Autor: J.F. León







